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martes, 13 de febrero de 2018

Cuatro formas de estafa que utilizan los engañadores espirituales



Por ahí andan engañadores cuyo trabajo consiste en apartar a la gente de los principios de la religión: “os he escrito esto sobre los que os engañan” (1Jn 2:26). Los engañadores son los agentes del diablo, los mayores criminales que existen, los cuales te despojarán de la verdad.

Estos seductores tienen un pico de oro y pueden endosarte mala mercancía; son hábiles engañadores (cf. Ef 4:14). El término griego tiene que ver con los lanzadores de dados, capaces de hacer que estos caigan de la manera que les resulte más ventajosa. Dichos engañadores, pues, son tramposos lanzadores de dados, que pueden de tal manera disimular y falsificar la verdad que estafan a otros y los embaucan con sabiduría de palabras: “con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Ro 16:18). Utilizan frases elegantes y refinadas, y un lenguaje halagador, con los cuales seducen a los más débiles.

Otra de sus habilidades es aparentar una extraordinaria piedad, para que la gente los admire y absorba su doctrina. Parecen hombres santos y celosos, así como inspirados por Dios, y reivindican nuevas revelaciones.

Un tercer fraude de los engañadores consiste en calumniar a los sanos maestros ortodoxos. Querrían eclipsar, como negros vapores que oscurecen la luz del Cielo, a aquellos que son portadores de la verdad. Difamarán a otros para poder ser más admirados ellos mismos. Así, los falsos maestros menospreciaban a Pablo, a fin de que los recibieran a ellos (cf. Ga 4:17)

Y la cuarta estafa de los engañadores consiste en predicar la doctrina de la libertad: como si los hombres estuvieran liberados de la ley moral – tanto de su gobierno como de su maldición – y como si Cristo lo hubiera hecho todo por ellos, no teniendo ellos que hacer nada en absoluto. Así, convierten la doctrina de la libre gracia en una llave para abrir la puerta a toda clase de libertinaje.

(Tomado del “Tratado de Teología” de Thomas Watson)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Las Diez marcas de un Ministerio Falso


En 1ra de Tesalonicenses capítulo 2, el apóstol Pablo defiende su ministerio. Antes de dar una descripción de lo que fue su ministerio, él indica lo que su ministerio no fue. Los versículos del 2 al 6 abarcan, creo yo, una muy buena descripción de la patología de la falsa enseñanza que no encontramos en ningún otro lugar de las Escrituras. ¿Cuáles son estas marcas?

 El falso ministerio es cobarde.
    “Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.”
  1. El falso ministerio tiene sus raíces en el error.
“Porque nuestra exhortación no procedió de error…“
  1. El falso ministerio está inundado con inmoralidad
“… o impureza…”
  1. El falso ministerio es engañador
“… ni fue por engaño…”
  1. El falso ministerio carece de autoridad divina
“… sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos…”
  1. El falso ministerio está orientado para complacer a los hombres
“… no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones…”
  1. El falso ministerio es halagador
“Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis,…”
  1. El falso ministerio es motivado por la avaricia
“… ni encubrimos avaricia; Dios es testigo…”
  1. El falso ministerio busca su propia gloria
“… ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros…”
  1. El falso ministerio busca auto-servirse
“… aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo”
Notas del sermón predicado por el pastor bautista reformado Tom Chantry

https://chantrynotes.wordpress.com/2013/10/09/ten-marks-of-a-false-ministry/#more-636

jueves, 6 de noviembre de 2014

El Ataque a la Iglesia – Es Raramente Doctrinal


Mi último artículo dice que los problemas en la iglesia son siempre doctrinales. Nunca es acertado decir que una iglesia que anda descarriada en alguna forma es de sana doctrina. Cada problema en la iglesia está basado en un error en la doctrina aplicada.

En este artículo puede parecer como que estoy contradiciendo aquel artículo. Si cada problema de la iglesia es doctrinal ¿No serán esos ataques a la iglesia, siempre doctrinales en su naturaleza? Quizás, pero rara vez ellos comienzan con un enfoque doctrinal.

Pablo y Juan en sus epístolas a las iglesias advierten de los falsos maestros, algunas veces nombrándolos. A lo largo de los siglos, ya sea que el cristianismo haya sido perseguido o castigado por el estado, siempre ha existido la herejía, siempre han existido aquellos quienes han tratado de llegar a la iglesia para expandir su falsa doctrina. Igual que siempre han habido falsos maestros, también siempre han existido aquellos quienes se levantan en contra de sus herejías – y siempre aquellos que han caído como presa de los lobos.

En la actualidad, la falsa enseñanza está ganando terreno en muchas iglesias. Uno puede entrar a cualquier iglesia “evangélica” y escuchar predicar un falso evangelio. En casos recientes de alto nivel, algunos pastores famosos de mega-iglesias respaldaron a un hombre quien expandía falsa enseñanza en la naturaleza Trinitaria de nuestro Dios; y un bien conocido evangélico Británico rechazó la enseñanza bíblica de la expiación (y ahora, él rechaza también la enseñanza bíblica en otros temas) Casi todas las áreas de la doctrina bíblica están bajo ataque en las iglesias donde la Biblia fue fielmente enseñada, a menudo donde la posición doctrinal de la iglesia fue declarada, ella continúa siendo solida.

La falsa enseñanza parece estar aumentando – Pero el ataque a una iglesia raramente comienza con una falsa enseñanza. Pastores o maestros sanos usualmente no se despiertan una mañana y dicen: “creo que voy a cambiar la doctrina que voy a enseñar de hoy en adelante”, y comienzan a promover el error. Los miembros fieles de una iglesia usualmente no dicen: “Creo que voy a dejar de revisar las Escrituras para ver si lo que me enseñan es verdadero” Nadie en una verdadera iglesia bíblica de pronto decide: “Creo que nuestra iglesia necesita más enseñanza falsa”

El primer ataque es usualmente espiritual, no doctrinal. Se nos ha dicho “no améis al mundo”, pero nosotros hemos aceptado el sistema de valores del mundo, su filosofía, su política, su entretenimiento y su amor. Demasiadas iglesias están llenas de personas quienes aman aquello que el mundo ama y piensan de la manera en que el mundo piensa.

Las personas no dicen: “dejemos que el error entre” ya sea de un error que se enseña doctrinalmente, o (como mencioné en el artículo de ayer) un error que es enseñado con la práctica. Pero cuando las iglesias están llenas de debiluchos espirituales quienes han sido drogados y envenenados por el mundo y las cosas que el mundo ama, ellos no llegan ver lo que está sucediendo.

Cuando pasamos más tiempo en el entretenimiento y en las discusiones por internet (que a menudo es realmente otra forma de entretenimiento, inclusive si se trata de temas cristianos) que nosotros con nuestras Biblias, nos volvemos espiritualmente atrofiados. Nuestras mentes no están siendo transformadas y renovadas, y ni siquiera podemos reconocer los errores cuando llegan.

Las Escrituras nos advierten repetidamente que llegarán los falsos maestros, y ellos siguen llegando, y necesitamos estar preparados. La solución no es escribir mejores declaraciones doctrinales, o poseer más libros de teología. Todo esto ya ha sido hecho. Aquellos quienes tienen buenas declaraciones doctrinales y poseen (inclusive escribieron) buenos libros de teología, se han ido al error.

Ellos amaron el mundo, o la alabanza de los hombres, o su propia capacidad intelectual y de predicar, o el placer, o a otra persona, o alguna otra cosa. Sus corazones se alejaron más de Dios en el momento en que pecaron de orgullo, o lujuria, o ingratitud, o abrazaron la ira – y el error doctrinal encontró un suelo fértil para producir su amarga cosecha.

Si nuestros sentidos están sintonizados con la verdad, nosotros reconoceríamos cuando alguien trata de darnos algo además de la verdad, aun si no sabemos exactamente lo que es. Si usted ama una taza de té, usted sabrá cuando alguien le da una taza que contiene una sustancia diferente. Allí habrá un sabor, un sabor que usted no reconoce. Usted dirá: ¡Hey, algo está mal aquí!

Pero si usted deja de prepararse una taza de té, simplemente usted no se toma el tiempo para hacerlo, usted se olvidará del sabor exacto. Si alguien le da una taza que parece un poquito mal, bueno, usted probablemente se olvidó cómo es el sabor realmente ¿verdad?

Pero no sólo nuestros corazones toman distancia de Dios, nosotros tomamos del mundo y aprendemos a amar sus amores. Demasiado fácil, pasamos desde el lunes hasta el sábado bebiendo el equivalente espiritual de un anti-congelante. Nuestras papilas gustativas espirituales se convierten en un desastre. Un falso maestro puede poner cualquier cosa en tu taza espiritual de té el domingo por la mañana, y usted nunca sabrá la diferencia.

Los problemas de la iglesia pueden ser siempre doctrinales – pero los ataques sobre las iglesias, casi siempre comienzan en un nivel espiritual (no en uno doctrinal) cambiando nuestro amor, siempre tan ligeramente, lejos del Señor hacia otras cosas. Comienza lentamente, engañosamente, insidiosamente creciendo, hasta que ya no nos importe, o hasta que no nos demos cuenta, cuando el error aparece. Hemos sido drogados por amores falsos, el amor del mundo, y el enemigo puede hacer con nosotros como él quiere, en tanto siga suministrando la droga.

Cuando nosotros alcanzamos tal estado, el adversario podría fácilmente hacernos abandonar la iglesia, pero él no se apresura para hacer eso. Él nos puede usar para destruir desde adentro. Nosotros no reconoceremos el error nunca más, ni nos vamos a interesar en ello. Hay cosas que ahora queremos, cosas que amamos, y nosotros vamos a estar a favor de cualquier persona que las provea. Si podemos conseguir esas cosas que deseamos y el amor en la iglesia, tanto mejor – vamos a ser capaces de dejarnos llevar sintiéndonos espiritualmente bien de nosotros mismos, mientras perseguimos los amores del mundo. Si alguno dice algo, trata de advertirnos, podríamos incluso enojarnos – “¡Tiene buen sabor para mí y me gusta!”

De hecho, si la iglesia tiene maestros quienes digan las cosas que nosotros amamos están correctos, son cristianos, esto es en realidad lo que la iglesia debería estar haciendo, ¡eso sería lo mejor de todo! ¡Dame mis amores con un sabor cristiano, por favor!

Seremos aliados listos para los falsos maestros cuando ellos se presenten. Uno debe estar viniendo uno de estos días.
Colosenses 3:1-4

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.


Escrito por Jon Gleason

Traducido del artículo: http://mindrenewers.com/2014/09/25/attacking-the-church-it-is-rarely-doctrinal/

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Apostasía: El Amor une, la Doctrina Divide

Un extracto del sermón predicado por Guillermo de Lama: “Apostasía: El Amor une, la Doctrina Divide” basado en Hechos 2:42)

“El amor une, pero la doctrina divide” Este es uno de los dichos más populares dentro del evangelicalismo, es el más popular, porque casi todos los llamados evangélicos lo han creído. La característica de la mayoría de púlpitos, es la predicación carente de doctrina.
La predicación actual está orientada a la auto-estima de la persona; está orientada a hacerlas sentir bien y cómodas. La predicación actual está orientada al entretenimiento. Jamás vamos enseñar algo que pueda herir las susceptibilidades de los que asisten al templo. “Las personas ya tienen suficientes problemas en la vida como para hacerlos sentir mal el domingo” “Debemos darle un mensaje que los anime para el resto de la semana que comienza el domingo”
Las reuniones de adolescentes carecen de doctrina, pero están llenas de entretenimiento. Las reuniones de jóvenes están faltas de doctrina, pero están saturadas de distracción. Hasta las actividades de discipulado carecen de doctrina. “Yo predico a Cristo y no doctrina” (Como si Cristo no hubiese “adoctrinado” a sus discípulos)
Algo opuesto sucede en la secta de los “Testigos de Jehová” Ellos adoctrinan, enseñan, instruyen a sus miembros. ¿Cuál es la diferencia entre un “Testigo” y nosotros? Les enseñan a sus miembros que Cristo no es Dios. Les enseñan a sus miembros que no existe el Espíritu Santo. Les enseñan a sus miembros que el infierno no existe. Ellos enseñan, enseñan y enseñan a sus militantes. Los cristianos entretienen, entretienen y entretienen a sus congregantes. Al final, el Testigo puede hacer defensa de lo que cree; mientras que un cristiano no.
Frente a preguntas vitales, como por ejemplo: ¿Cómo puedo saber si soy un verdadero cristiano? La enseñanza apostólica dice: “Examínate para ver si estas en la fe, para ver si eres un cristiano verdadero” ¿Quién dice esto? El apóstol Pablo en 2Co 13:5 y el apóstol Juan en su Primera Carta nos dice cuales son las evidencias que debo encontrar en mi vida como creyente. La enseñanza humanista dice: ¿Hiciste tu decisión? ¿Fuiste sincero cuando hiciste tu oración?
Pero ¿Realmente el amor une y la doctrina divide? ¿Es realmente como la mayoría de evangélicos afirman: “Todo lo que divide no es de Dios”? Vamos a verlo por medio de las Escrituras: Mat 18:15-17 “Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS. Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos” Rom 16:17 “Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos” 1Co 5:9-11 “En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendríais que salir del mundo. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis” 2Ts 3:6,14 “Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que recibisteis de nosotros. Y si alguno no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence”
¿Qué hacemos con aquellos que enseñan diferente a estos mandamientos del Señor? ¿Qué hacemos con los líderes, pastores o maestros que no practican este mandamiento? 1Ti 6:3-5 “Si alguno enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras, las de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende, sino que tiene un interés morboso en discusiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, y constantes rencillas entre hombres de mente depravada, que están privados de la verdad, que suponen que la piedad es un medio de ganancia” 2Jn 1:10-11 “Si alguno viene a vosotros y no trae esta enseñanza, no lo recibáis en casa, ni lo saludéis, pues el que lo saluda participa en sus malas obras”
La predicación de la Palabra del Señor siempre causará división: Entre los que la creen y los que no la creen, entre las ovejas y los cabritos, entre los verdaderos y los falsos, entre los que se quieren guardar para el Señor y los que quieren mantener una vida libertina, entre los que le aman y los que le aborrecen.
Póngase a pensar ¿Quién se levanta como enemigo para que no sea enseñada la Palabra de Dios? ¿Quién se levanta para disfrazarla? ¿Quién se levanta para torcerla? ¿Quién rechaza la verdad de las Escrituras?

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