lunes, 19 de septiembre de 2011

El Creyente Verdadero y su Actitud hacia el Pecado

(Un extracto del sermón: “Examinaos para ver si estáis en la Fe” de Guillermo de Lama)

La primera característica de un nacido de Dios, es la actitud que tiene hacia el pecado.
Las Escrituras así lo confirman desde Génesis hasta Apocalipsis. Pero hay un versículo que lo aborda de una manera directa y absoluta:
1Jn 3:9 (PDT) "Ninguno que sea hijo de Dios continúa en el pecado, pues tiene la nueva vida que Dios le dio y por esto no puede seguir pecando."
Sin embargo, la reacción astuta e inmediata de aquellos que promueven la falsa doctrina del “cristiano carnal”, es torcer el significado de este pasaje. Ellos acusan a quienes predican este texto diciendo que el predicador está afirmando que el cristiano ya no peca nunca más. Abundan en sus argumentos diciendo que eso es mentira, por que los cristianos aun pecamos.
Ellos prefieren citar 1Jn 1:10 “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros”. Entonces, con este pasaje, han demostrado que los cristianos aun pecan.
Creo que es más fácil entender estas posiciones cuando recordamos ciertos estilos de vida y expresiones. Hay una clase de “cristiano” que dice:
 Hoy día me voy al baile y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día me tomo unas cervezas y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día fornico con mi novia y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día miento y falsifico y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día hablo palabras sucias y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día disfruto las cosas del mundo y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día me deleito con pornografía y mañana le pido perdón a Dios.
 Hoy día satisfago a mi carne y mañana le pido perdón a Dios.
Luego ellos recurren a 1Jn 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad” ¡Y ya está! Ahora vuelven a tener comunión con Dios, según ellos. Ellos mantienen el mismo estilo de vida pecador como si estuvieran en el mundo, pero son “cristianos carnales” y el destino de ellos es el cielo, la comunión eterna con el Dios Tres veces Santo.
Ellos esterilizan el pasaje que dice “Sin santidad nadie vera a Dios” con los pasajes citados y la expresión “el cristiano todavía peca”
Pero un estilo de vida que dice: “hoy peco y mañana le pido perdón a Dios” No es la actitud de uno que es nacido de Dios. Esta persona no ama a Dios, pues si lo amara realmente, entonces ¿Cómo puede encontrar deleite en aquello por lo que Cristo sufrió en la cruz? ¿Cómo puede encontrar complacencia en algo que Dios aborrece? ¿Cómo puede pecar sin sentir pena y profundo dolor? ¿Cómo puede sentirse indiferente con aquello que causa muerte eterna? ¿Cómo puede decir que ama a Dios y vivir en constante rebelión contra la santidad divina?
Romanos 3:11 dice “No hay quien entienda”, y no entienden a causa del pecado que no ha sido quitado por la Sangre del Cordero. Ese pecado de ellos no les deja entender que 1Jn 3:9 esta hablando de un estilo de vida pecaminoso.
¿El cristiano peca? Sí peca, pero no de la forma en que hemos relatado. El creyente verdadero tiene una convicción que el pecado es hacer maldad contra Dios. El creyente verdadero tiene una convicción que el pecado es una gran ofensa contra la persona de Dios. Por esa razón aborrece al pecado, Se aborrece a sí mismo por causa del pecado. Lucha contra el pecado en su vida.
El creyente verdadero se ha arrepentido de sus pecados y se ha vuelto a Dios. No solamente sabe que es culpable; sino también se siente culpable. Y ese sentimiento lo perturba, no lo deja en paz; no quiere saber nada con el pecado. El creyente verdadero no peca deliberadamente contra Dios. No puede cometer pecado a sangre fría. El creyente verdadero se horroriza con el pecado en todas sus formas: Externas e internas. No busca estar bien con los hombres que solamente ven lo externo; principalmente quiere estar bien con Dios quien ve lo interno, lo profundo de su ser.
Donde no hay un verdadero arrepentimiento, tampoco hay una lucha por derrotar al pecado cada día.
¿Cuál es nuestra actitud hacia el pecado? ¿Qué sentimos cuando vemos pecado en nuestra vida? ¿Nos excusamos diciendo “soy humano no de piedra”? ¿Vemos al pecado como algo impuro, vil y sucio? ¿Sentimos amargura y pena cuando pecamos? ¿Nos hemos arrepentido y abandonado nuestros pecados? ¿Hay algún pecado que no queremos abandonar?
Debo decirle que el 99% de arrepentimiento conduce al infierno.
1Jn 1:6 (BLS) Si decimos que somos amigos de Dios y, al mismo tiempo, vivimos pecando, entonces resultamos ser unos mentirosos que no obedecen a Dios.
Decir que tenemos comunión con Dios, implica tener una participación de su naturaleza divina. Decir que tenemos comunión con Dios, es decir que tenemos la luz de Su Rostro.

Escuche el sermón en línea o descargarlo gratis desde: www.sermonaudio.com/bautistareformado

lunes, 12 de septiembre de 2011

El Retroceso del Avivamiento Reformado

Esta es una traducción libre hecha por Guillermo de Lama, de una entrevista al Ps. John Macarthur realizada en idioma inglés y subida a youtube bajo el título: “John Macarthur predicts Reversal of the Reformed Revival” (John Macarthur predice un Retroceso del Avivamiento Reformado)

Alex Crain: Si usted pudiera echar un vistazo rápido a través del panorama del evangelicalismo en los Estados Unidos, ¿Cuál es su apreciación de los próximos cinco a veinticinco años, basado en lo que se ve en los ministerios y los métodos, y cuáles son sus preocupaciones?

John Macarthur: Hay un tipo de crecimiento de la adquisición de la soteriología reformada entre estos jóvenes. Y me parece que la disposición es, que si usted tiene una soteriología reformada, usted ha obtenido un pase para todo lo demás. Usted puede tener una eclesiología arminiana. Usted puede tener una visión arminiana de evangelismo.
En otras palabras, ¿Cómo en el mundo se puede tener una verdadera visión reformada de las doctrinas de la gracia que se relacionan con la salvación; y luego pensar que, teniendo agujeros en sus pantalones jeans, y una camiseta (polo en Perú) Abercrombie & Fitch y una lata de cerveza en tu mano; de alguna manera te dé acceso a los perdidos?
Quiero decir, ¡vamos! Aquello es irrelevante para lo que estas tratando de hacer. Por tanto, ya que afirman la doctrina calvinista de la salvación, me parece que usted puede ser un arminiano en todo lo demás que usted quiera ser.
Y lo que temo, es que el poder de atracción del mundo va a absorber a estos jóvenes, y a todas las generaciones después de ellos, más y más dentro de la cultura; y lo que vamos a ver es un retroceso del avivamiento reformado.
Esta reforma ha venido con fuerza, yo la llamo una verdadera reforma de la teología reformada.
Yo veo veinticinco años atrás, y esto no estaba. ¡Esto no estaba veinticinco años atrás! Simplemente ha venido como una inundación en los últimos quince años.
Esto es maravilloso. Pero está siendo co-participado y comandado por un grupo de estos jóvenes que, debido a que afirman la doctrina de la sustitución, piensan que han conseguido un pase libre en todo lo demás.
Yo ni siquiera pienso que ellos tengan un punto de vista bíblico en cuanto a la santificación. Yo sé que ellos no tienen un punto de vista bíblico de la iglesia. Muchos de ellos ni siquiera saben lo que es una iglesia. ¡Ellos ni siquiera tiene una iglesia!, ¡Lo que ellos tienen es un evento! Lo que ellos tienen es un evento de rock & roll con un mensaje reformado basado en las expectativas culturales.
Eso no es una iglesia. No tiene ninguna de las características demográficas de una iglesia. No tiene nada de la vida multi-generacional de una iglesia. Ellos son predicadores de “pantalla”
Estos predicadores no están involucrados en las vidas de sus congregantes, ellos no están pastoreando a sus congregantes, ellos no están llevando a sus congregantes a la mesa del Señor y al bautismo.
Ellos no están cultivando a sus congregantes de manera personal, Ellos no están manteniendo los matrimonios de sus congregantes unidos, ellos no están en el hospital orando con sus congregantes cuando ellos han perdido a un ser querido, ellos no están allí cuando sus padres mueren y sus familiares están alrededor cantando himnos.
¡Esto no es pastorear el rebaño de Dios!, ¡Esto no es alimentar el rebaño de Dios! Esto es crear un evento nicho, y el pase es: “Bueno, yo soy reformado” lo que significa: yo puedo jurar y puedo hacer un concierto de rock & roll pesado y puedo gustar de la cultura para mi evento.
Esta no es la iglesia. Esta no es la iglesia. Alguien me dijo que había uno de estos que se había llamado “Iglesia de la Gracia”; y ellos me preguntaron: ¿No te molesta que ellos utilicen el nombre “Gracia”? Y yo dije ¡NO!, lo que me molesta es que ellos utilicen la palabra “Iglesia”; por que yo creo que ellos no saben lo que significa. Ellos no tienen una comprensión bíblica de lo que significa “iglesia”
Entonces lo que va a pasar es que el mundo ya los ha jalado a ellos. Los ha jalado hacia la música mundana, los ha jalado hacia películas mundanas; y finalmente, pienso que también los va a jalar de su teología.
Creo que por el momento, es aun machismo. Creo que hay un sentir por el cual se considera a la teología reformada como algo fuerte y viril; usted sabe, es algo hermética, cerrada; y a ellos les gusta eso.
Mi temor es que cuanto más esto va tratando de adaptarse a la cultura, el resto va a ser capaz de adherirse a esa doctrina central.
Eso es lo que temo. Y más aun cuando usted tiene algunas de esas personas muy bien conocidas por su teología reformada, asociándose en conferencias con personas que son los pragmáticos mas extremos.
Lo que quiero decir es que esto está sucediendo. ¿Quién hubiera pensado que John Piper iba a tener a Rick Warren en la conferencia “Deseando a Dios”?
Ellos se ven como dos polos totalmente opuestos. Por lo tanto, yo no sé cómo el corazón de esta teología reformada, que es una clase de independencia existente como una isla, pueda realmente sobrevivir a la fuerza de la cultura, la cual esta atrayendo a estos jóvenes, los cuales son usados para atraer a la gente.
No es que ellos no sean expositivos, es una clase exposición puesta en un contexto para que se sienta a gusto del público al cual están tratando de llegar.
Por lo tanto, yo no sé que es lo que pasará en el futuro, yo solo pienso que hay mucho del arminianismo mezclado en esto, lo que se piensa es que no vas a alcanzarlos a ellos, a menos que te adaptes a todo esto.
Y yo creo que es difícil decir a este grupo de personas: ¡Aborrécete tú mismo! ¡Aborrece tu propia vida! ¡Aborrece todas las cosas que son preciosas para ti, y ven para que seas un esclavo del Señor Jesús!
Yo no sé como este mensaje puede correr, pero este es el mensaje.

viernes, 29 de abril de 2011

EL CRISTO DEL ARMINIANISMO

EL CRISTO DEL ARMINIANISMO
(O la doctrina del libre albedrío)
Por Rev. Steven Houck

La Biblia nos advierte de que en los últimos días, en los cuales vivimos, habrá muchos falsos Cristos - aquellos que claman ser Cristo pero son impostores. Jesús dijo:

"Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo, yo soy el Cristo, y a muchos engañarán" (Mateo 24:4-5). Nosotros los que profesamos ser cristianos debemos prestar atención. Debemos ser muy cuidadosos de no ser engañados. Nuestro llamado es a confiar, amar y seguir al verdadero Cristo y solamente a El.

Nosotros conocemos los Cristos de los cultos y otras religiones. El es un buen hombre, un profeta, la primera creación de Dios, un gran espíritu, o hasta un dios. Pero El no es Dios eterno y verdadero. El recibe su existencia de otro que es más grande que él. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo. El es un Cristo falso. Nosotros conocemos el Cristo del catolicismo romano. Ellos profesan que el es verdadero Dios. El sufrió y murió por el perdón de los pecados. El resucitó, y ascendió a los cielos y viene otra vez. Pero el no es un salvador completo. El Cristo de los católicos romanos no puede salvar a los pecadores sin las buenas obras de ellos y la intercesión de los sacerdotes. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo, El es un Cristo falso.

Sin embargo, hay otro falso Cristo que es mucho más peligroso que el Cristo de los cultos y el Cristo del catolicismo romano. El ha engañado a la gente por muchos años y continúa engañando a millones. Este Cristo es tan peligroso que, si no fuera imposible, engañaría a los mismos escogidos (Mateo 24:24). El es el Cristo del Arminianismo.

Este falso Cristo es extremadamente peligroso porque aparenta ser el verdadero Cristo de muchas maneras. Ellos dicen que El es verdadero Dios, igual con el Padre y el Espíritu Santo. Dicen que El murió en la cruz para salvar a los pecadores. Ellos hasta dicen que El salva por gracia solamente, sin las obras de los hombres. Este Cristo no tiene nada que ver con los Cristos de los cultos o del catolicismo romano.

¡Pero cuidado! ¡Estén alerta! El Cristo del Arminianismo no es el Cristo de la Biblia ¡No sean engañados!

l. El Cristo del Arminianismo: Ama individualmente a todas las personas en el mundo entero y sinceramente desea su salvación.

El Cristo de la Biblia: decididamente ama y desea solamente la salvación de aquellos a quienes Dios ha escogido incondicionalmente para salvación (Salmo 5:5; 7:11; 11:5; Mt 11:27; Juan 17:9-10; Hch 2:47; 13:48; Ro 9:10-13,21-24; Ef 1:3-4)

2. El Cristo del Arminianismo: ofrece salvación a todos los pecadores y hace todo lo que está en su poder para salvarlos. Esta oferta y poder a veces son frustrados, porque muchos se niegan a venir a El.

El Cristo de la Biblia: Eficazmente llama a los elegidos y soberanamente los salva. Ninguno de ellos se perderá. Is 55:11; Juan 5:21; 6:37- 40; 10:25-30; 17:2; Fil. 2:13.

3. El Cristo del Arminisnismo: no puede regenerar ni salvar a un pecador, si primero éste no elige a Cristo con su propio "libre albedrio". Todos tienen "libre albedrío" con el cual pueden decidir aceptar o rechazar a Cristo. Ese "libre albedrio" no puede ser violado por Cristo.

El Cristo de a Biblia: soberanamente regenera al pecador elegido al margen de su "libre albedrio", porque sin regeneración, el pecador muerto espiritualmente, no puede escoger a Cristo. La fe no es la contribución del hombre en la salvación, sino el regalo de Dios que El soberanamente imparte en la regeneración. (Juan 3:3; 6:44,65; 5:16; Hch.11:18; Ro. 9:16; Ef 2:1, 8-10; Fil. 1:29; He. 12:2)

4. El Cristo del Arminianismo: murió en la cruz por todo el mundo, y así hizo posible la salvación para cada persona. Su muerte, a no ser por la elección por parte del hombre, no fue suficiente para salvar a nadie realmente, porque muchos por los que El murió están perdidos.

El Cristo de la Biblia: murió solamente por el pueblo elegido de Dios y así real y eficazmente obtuvo salvación para todos aquellos por quienes El murió. Su muerte fue una satisfacción vicaria, la cual efectivamente quitó culpa de Su pueblo elegido. (Lc. 19:10; Juan 10:14-15, 26; Hch. 20:28; Ro. 5:10; Ef 5:25; He. 9:12; 1 Pe. 3:18)

5. El Cristo del Arminianismo: pierde a muchos de los que ha "salvado" porque no continúan en la fe. Aún cuando El les da "seguridad eterna" como algunos dicen, esa seguridad no se basa en Su Voluntad o Poder, sino en a elección que el pecador hizo cuando aceptó a Cristo.

El Cristo de la Biblia: preserva a Su pueblo escogido de tal manera que ellos no pueden perder su salvación sino que perseverarán hasta el fin. El los preserva por la soberana elección de la voluntad de Dios, el poder de su muerte y el grandioso trabajo de Su Espíritu. (Juan 5:24; 10:26, 29; Ro. 8:29, 30, 35-39; 1Pe. 1:2-5; Judas 24-25)

Como puede ver aunque el Cristo del Arminianismo y el Cristo de la Biblia puedan parecer iguales a primera vista, ellos son muy diferentes. Uno es falso. El otro es verdadero. Uno es débil y sin esperanza. Se inclina ante el soberano "libre albedrio" del hombre. El otro es el Señor reinante quien decide lo que a El le complace y soberanamente cumple Su Voluntad.

Si usted cree y sirve al Cristo del Arminianismo, usted debe reconocer el hecho de que usted no está sirviendo al Cristo de la Biblia. ¡Usted ha sido engañado! Estudie las Escrituras y conozca al verdadero Cristo. Ore por gracia para arrepentirse y confiar en Cristo como su Soberano Salvador.

Publicado por:
Primera Iglesia Reformada Protestante
3641 104th Ave.
Holland, MI USA 49424

http://www.hollandprc.org/ or http://www.cprf.co/uk/

Traductora: Christina Romano

jueves, 13 de enero de 2011

COMO LA DOCTRINA DEL LIBRE ALBEDRIO DESTRUYE LAS DOCTRINAS DE LA INERRANCIA Y LA VERACIDAD DE LA PALABRA DE DIOS

La doctrina del “Libre Albedrio” (llamada libertad libre o el concepto que el hombre es autónomo) es perniciosa—sutilmente perniciosa. Esta asegura que el hombre, no Dios, es soberano. Afirma que Dios no tiene el control final sobre Su creación. Finalmente afirma que el Creador del universo es impotente.

El Dr. Lewis S. Chafer acertadamente señala:

“… la equivocada exaltación de la habilidad humana en el principio, se vuelve en una desgracia efectiva del hombre al final.”

Cuando los hombres falibles se consideran a sí mismos soberanos, ellos participan de la idolatría de la que habla Romanos 1:21-23. Con hombres falibles en el asiento de la llamada soberanía, incertidumbres teóricas son de tal modo introducidas—incertidumbres respecto al resultado sobre el destino de las criaturas, así como incertidumbres respecto a todo el proceso de la Revelación Divina, inspiración, iluminación e interpretación.

Ambos, la Autoridad y la Veracidad de la Palabra de Dios descansan sobre Su inerrancia. Sin la capacidad de Dios de asegurar la inerrancia, sin la capacidad de Dios de anular la falibilidad de los hombres, nada—absolutamente nada—es ciertamente seguro.

Si los hombres tiene libre albedrio, entonces aquel libre albedrio permite que errores puedan ser introducidos en cualquier punto de la cadena Divina mencionada arriba. Y si los errores pueden presentarse en cualquier punto, entonces todo el proceso se viene abajo, y su valor y valía son sin efecto.

En su presentación de “libertad compatible”, el Dr. Bruce A. Ware explica:

Como cristianos evangélicos, creemos que toda la Escritura—todas sus palabras, estructura gramática, arreglos sintácticos—es inspirada (exhalada) por Dios mismo. Pablo dice que “Toda Escritura es inspirada (exhalada) por Dios” (2 Ti 3:16). La Escritura es completamente la Palabra de Dios, cada palabra incluida en ella es exactamente lo que Dios quiso decir. (Parentesis añadido – El griego dice “exhalada”)

Pero nosotros también sostenemos, como evangélicos, que seres humanos escribieron la Biblia. La Biblia no descendió del cielo, no fue dictada por Dios a secretarios humanos. En lugar de eso, como Pedro lo pone, “hombres de Dios hablaron” ellos escribieron cada letra, narración y relatos históricos que ellos solicita y cuidadosamente escogieron escribir. Así, la Escritura es simultáneamente la Palabra de Dios y la palabra de hombres. Cada palabra está exactamente como Dios quiso escribirla, y sin embargo cada palabra fue escrita por hombres quienes escogieron escribir como ellos querían.

Ahora, dada esta doctrina de la inspiración Divina de las Escrituras, uno debe preguntarse si la libertad por la cual los autores de las Escrituras escribieron fue libertad libre. Si fue así, para cada palabra que ellos escribieron, ellos pudieron haber escrito diferente, y Dios hubiese sido incapaz de controlar las elecciones que ellos hicieron. Vamos a decir solamente, por el bien del argumento, que aunque Dios no podía controlar lo que ellos escribieron, no obstante acabó sucediendo que cada una de las palabras que ellos escogieron escribir ¡fue exactamente lo que Dios quería que ellos escribieran! Increíble, para estar seguro, pero vamos a suponer que eso fue lo que sucedió. Pero si éste ha sido el caso ¿Podríamos nosotros decir correctamente que la Escritura es el producto de la inspiración de Dios? ¿No seria mejor tener que decir que la Escritura es totalmente de hombres, pero que Dios es muy, muy suertudo en la medida en que lo que se vio después era exactamente como El quería que sea? Pero si aquello fue así, la Escritura en realidad no seria inspirada por Dios, aunque ella declare exactamente lo que El quiere.

Pero vamos a pensar sólo un momento más si pudiere ser éste el caso, aunque Dios no podía controlar lo que ellos escribieron, los autores de la Biblia sin embargo, escribieron lo que Dios quería. El problema con este punto de vista es que es difícil creer hasta el punto de quiebre. Solamente considere cuantas palabras están en la Biblia, y cuantas opciones para otras palabras pudieron haber sido disponibles para los escritores de la Biblia. Considere las diversas opciones gramaticales, y los diferentes arreglos sintácticos que estos escritores pudieron haber utilizado. ¿Es siquiera razonable pensar que estos hombres, sin control de Dios sobre lo que ellos realmente escribieron, han hecho cada selección de palabras, gramática y sintaxis de tal forma que la Biblia escrita fue exactamente la que Dios quería? Claramente, esto desafía cualquier base razonable para creer.

Pero si los escritores de la Escritura tuvieron, en lugar de ello, libertad compatible (la libertad de inclinación) entonces la inspiración divina de la Escritura tiene sentido. La gran declaración de Pedro en 2 P 1:20b-21 es esta: “que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (énfasis añadido). Como los “hombres de Dios hablaron” ellos fueron movidos por el Espíritu Santo para desear escribir exactamente lo que ellos escribieron. Este es tanto el caso que Pedro pone en claro “nunca la profecía fue traída por voluntad humana”. En última instancia, lo que cuenta para la Biblia que nosotros tenemos, no es el deseo de los humanos para escribirla; en lugar de eso “hombres de Dios hablaron”, así que como Dios los movió a ellos a escribirla, ellos escribieron exactamente como Dios quería que fuese escrita. Ellos escribieron como ellos querían (la libertad de inclinación) y ellos escribieron exactamente como Dios quería (Control Soberano de Dios).

La “libertad libre” falla para explicar la inspiración Divina de la Biblia, donde la “libertad compatible” tiene éxito.

El Dr. Ware explica: la “libertad libre”, como comúnmente es llamada, postula que en el mismo momento de la elección, nosotros somos libres en hacer tal elección si (y solamente si) al escoger lo que hacemos, nosotros hubiésemos podido escoger diferente. Así, nosotros somos libres de escoger “A” si, en el momento de esta elección, nosotros pudiésemos no escoger “A”, sino “B”. Y si este no es el caso, entonces nosotros no somos genuinamente libres. Por lo tanto, ellos (los religiosos humanistas) afirman, nosotros debemos comenzar con la “verdad” no-negociable (realmente ilusión satánica y mentira) acerca de la vida humana que sostiene 1) que nosotros somos libres, y 2) que nuestra libertad es libre—no sea que no seamos del todo libres [seamos “marionetas”]
p. 63 (comentario en corchetes añadidos)

Todo el tiempo, la historia de la iglesia ha probado que esto es cierto. El Dr. Kenneth Good explica:

Aquel Arminianismo crea el clima por el cual el “liberalismo” puede florecer y reproducirse a sí mismo, es un simple hecho de la historia. Cuando los principios arminianos son desarrollados filosóficamente, la razón y la voluntad del hombre son desproporcionalmente enfatizados y elevados. Esto ha producido el “racionalismo” el cual es padre del modernismo.

El desarrollo del pensamiento arminiano en conceptos filosóficos ha afectado profundamente el mundo occidental. La filosofía produce un liberalismo el cual ha renunciado al Evangelio Bíblico e histórico. Para llenar este vacio, fue inventado el llamado “evangelio social”, y el “evangelio social” se ha convertido en el mensaje evangelístico del modernismo. Esta prole del arminianismo puso al cristianismo europeo y americano bajo una tormenta, y así se convirtieron en parte integral de la gran controversia modernista-fundamentalista.

Traducido por Guillermo de Lama de la pagina web www.withchrist.org/veracity

Los invitamos a escuchar y bajar nuestros sermones en MP3 desde el sitio www.sermonaudio.com/bautistareformado

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Atacando al Calvinismo, o a los calvinistas?

Sin lugar a dudas, existe un resurgimiento de las Doctrinas de la Gracia en este tiempo. Algunos hermanos que abrazan estas enseñanzas lo hacen porque nacieron en las pocas iglesias reformadas que hay en el mundo; pero creo que muchos otros lo hacen al verse expuestos ante las Escrituras. Charles Spurgeon dijo “La antigua verdad que San Pablo predicó, y que Calvino predicó, es la verdad que yo también debo predicar. De no hacerlo, dejaría de ser fiel a mi conciencia y a mi Dios”
El problema surge cuando la exposición fiel de las Escrituras comienza a despertar la mente de aquellos que han caminado por la senda arminiana, ellos escuchan la predicación y notan inmediatamente que aquella proclamación de la Verdad de Dios es consistente con el contexto del pasaje, del capitulo y aun de la Biblia misma.
Lo que sigue es lo inevitable, estos arminianos comienzan a hacer preguntas a sus “maestros bíblicos (arminianos también)” los cuales no pueden contestar con satisfacción. Prácticamente, estos “maestros” tiene que hacer un hueco en su teología para tapar otro. Esto les resulta incómodo pues nadie quiere verse expuesto a preguntas que no pueden satisfacer de forma sólida.
Lo que sigue de forma inevitable son unas de estas cosas, sino todas:
Primero, comienzan a atacar la persona del ministro que predicó el mensaje. Parte de este ataque incluyen frases como “Fulano de tal sigue doctrinas de hombres”; “lo que busca es dividir la iglesia”, etc.
Segundo, empiezan con la prohibición de escuchar a aquel predicador y a otros que prediquen las Doctrinas de la Gracia. Por ejemplo ¿Qué pensaría usted si supiera que a los estudiantes de un seminario bautista se les prohibió escuchar el programa “Gracia Vosotros” de John Macarthur; o se les impide leer la Biblia de Estudio de este predicador? ¡NO TE JUNTES CON AQUEL PREDICADOR! ¡NO TE QUIERO VER CONVERSANDO CON AQUEL CALVINISTA! ¡NO ESCUCHES A AQUEL PREDICADOR CALVINISTA!
Tercero, inician un acoso contra el hermano que no ve sus preguntas respondidas bíblica y consistentemente; y que aun mantiene una actitud cuestionadora. Lo humillan delante de los demás. Lo excluyen como a una persona que tuviese lepra en la piel. Lo intimidan a la obediencia de aquella doctrina que está recibiendo como instrucción, aunque no satisfaga su inquietud espiritual. ¡Eso es así! ¡recíbelo nomás! (Dicen ellos)
Hoy estaba viendo en internet unos debates acerca del Arminianismo versus el Calvinismo. Realmente la doctrina arminiana es inconsistente por todos lados, por eso estos maestros jamás llevarían a un calvinista a sus clases de escuela dominical para exponer (delante de los hermanos estudiantes) sus doctrinas arminianas como bíblicas, armoniosas y contundentes (Por que no los son).
Si un joven hermano los hace temblar con unas cuantas preguntas, ¿qué pasaría si se enfrentan a algo mayor?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El Libre Albedrio

[blip.tv ?posts_id=4352709&dest=81487]
¿Por qué deberíamos de llamar Dios a alguien cuyo poder está siendo continuamente impedido por los designios de la gente y de satanás? ¿Por qué deberíamos de llamar Dios a alguien cuyo poderío es cada vez más limitado, y resistido por algún "libre albedrío"? ¿Quién es capaz de adorar a esa deidad tan truncada y frustrada?
(Puede descargar el audio haciendo click en el icono con el boton derecho del mouse "save target as")

sábado, 21 de agosto de 2010

VIDA POR SU MUERTE: PREFACIO

[gallery]Porque fue escrito este libro
Quiero explicar la razón por la cual he escrito este libro. A mi no me gustan las controversias, pero la Biblia dice que debemos contender ardientemente por la fe una vez dada a los santos. En los últimos años frecuentemente he sido consultado acerca del tema de este libro. Tengo entendido que estos asuntos están siendo debatidos por todas partes en el país. Esto me convenció de que era necesario escribir un libro como éste. Aunque me gustaría que hubiera sido hecho por alguna otra persona, sentí que sería mejor escribirlo a esperar en vano y que nadie lo hiciera. No creo que yo sea la mejor persona para escribir un libro como éste. Otros han escrito bien sobre el mismo tema, pero se han limitado a tratar sólo algunos puntos de la controversia. Pensaba que sería mejor no simplemente decir lo que Cristo no hizo con su muerte, pero también explicar ampliamente lo que logró con ella. Por siete años he estudiado el tema tanto en la Biblia como en los otros libros disponibles. Quiero sugerirles que lean mi libro cuidadosamente. Si alguien quiere tratar de desmentir algunos puntos de su contenido, les doy mi permiso para que puedan gozar de un éxito imaginario al hacerlo. Pero si alguien se pone a estudiar con seriedad toda la obra creo que serán convencidos por ella. Espero que este libro dé satisfacción y consuelo a los que conocen estas verdades, fuerzas a los que son débiles en ellas y sobre todo gloria al Señor a quien pertenecen estas verdades, aunque soy su más indigno siervo. Inglaterra John Owen 1648.
¿De qué se trata este libro?
La Biblia dice que la muerte de Cristo fue como un pago para librar a los hombres del pecado; de esto no hay ninguna duda, pero de todas formas subsiste un problema, ¿Libró la muerte de Cristo a todos los hombres de sus pecados? Los creyentes están divididos en sus opiniones acerca de esta cuestión, algunos dicen una cosa y otros, otra. ¿Qué dice la Biblia? Eso es lo que necesitamos investigar.
Si decimos que la muerte de Cristo fue para todos, entonces no podríamos decir al mismo tiempo que fue sólo para aquellos que Dios había escogido. Si Cristo murió por todos, entonces Dios no tenía motivo alguno para escoger a un pueblo especial, ¿No es cierto? Por otra parte, si afirmamos que Dios escogió a un pueblo especial (como la Biblia enseña) entonces habría sido en vano que Cristo muriera por todos. Si decimos que la muerte de Cristo fue un rescate o un pago por toda la raza humana, entonces una de las dos siguientes cosas es la verdad:

1. Todos los hombres deben tener el poder para aceptar o rechazar por sí mismos el rescate.
2. Todos los hombres deben ser rescatados por Cristo tanto si lo saben como si lo ignoran.

La muerte de Cristo para todos los hombres puede ser algo real sólo si una de estas dos declaraciones es verdad. Pero la primera alternativa niega la enseñanza bíblica de que todos los hombres están muertos en pecado y no tienen capacidad en sí mismos para venir a Cristo. La segunda alternativa niega la enseñanza bíblica de que algunos hombres están perdidos para siempre. Es obvio que hay graves dificultades en la sugerencia de que la muerte de Cristo fue en favor de todos los hombres.
Entonces ¿por qué es que algunas personas afirman que la muerte de Cristo fue para todos? Parece que hay cinco razones posibles para sugerir tal cosa:

1. Parece que esta postura hace a Dios más atractivo, si como dicen, la muerte de Cristo fue por todos.
2. Parece que tal postura engrandece el amor de Dios, si como dicen, Dios ama a todos por igual.
3. Parece también, que logra que la muerte de Cristo tenga más valor, si como dicen, fue un pago por los pecados de todos los hombres
4. Parece que la Biblia utiliza las palabras “todos” y “el mundo” como si hablase de todos sin excepción.
5. Parece que algunos quieren decir que la muerte de Cristo fue para todos a fin de que ellos estén incluidos, aunque no quieran cambiar su manera pecaminosa de vivir.

En este libro vamos a ver porqué estas cinco razones son equivocadas y lo que la Biblia enseña acerca del propósito de la muerte de Jesucristo.

domingo, 8 de agosto de 2010

VIDA POR SU MUERTE: PROLOGO

Este es un extracto de la introducción al discurso por el Dr. J.I. Packer al libro originalmente titulado “La Muerte de la Muerte, en la Muerte de Cristo”. Actualmente este libro resumido en español lleva el título “Vida Por Su Muerte”. Esta introducción fue incluida en la edición del libro publicada por El Estandarte de la Verdad en 1959: “La muerte de la Muerte, en la muerte de Cristo” es una obra polémica diseñada para demostrar entre otras cosas, que la doctrina de la expiación universal no tiene fundamento escritural y es destructiva al evangelio.

Por lo tanto es posible que este libro no sea de interés para muchos. Aquellos que no ven ninguna necesidad para una pureza doctrinal y no tienen tiempo para los debates teológicos que ponen de manifiesto las divisiones entre los así llamados evangélicos, les disgustará la publicación de este libro. Quizás aún el sonido mismo del tema de J. Owen les ofenderá tanto, que se negarán a leerlo.

Los prejuicios son una cosa que apasiona y somos todos muy orgullosos de nuestras propias creencias teológicas. Sin embargo, es de esperarse que la publicación de este libro encuentre lectores con una actitud más abierta. Hoy en día hay evidencias del surgimiento de un nuevo interés por la teología de la Biblia, una nueva disposición a examinar las tradiciones, a escudriñar las escrituras y a pensar profundamente acerca de la fe. Es a aquellos que comparten esta disposición a quienes ofrecemos esta edición del tratado del Dr. Owen. Creemos que nos será útil para una de las tareas más urgentes que el cristianismo evangélico enfrenta hoy en día, es a saber, la recuperación del evangelio. Este último comentario puede sorprender a muchos, pero parece que los hechos lo confirman.

No hay duda de que hoy en día el cristianismo evangélico está en un estado de perplejidad y turbación. En muchos asuntos hay evidencia de descontento con las cosas tal como están y confusión acerca de cual camino se debe seguir. Esta incertidumbre se ve en las siguientes cosas: la práctica del evangelismo, la enseñanza acerca de la santificación, la edificación de la vida de la iglesia local, la manera correcta para tratar con las almas y el ejercicio de la disciplina. Este es un fenómeno complejo en el cual muchos factores han contribuido. No obstante, al ir a la raíz del asunto, descubrimos que a fin de cuentas la incertidumbre se debe a que se ha perdido el evangelio verdadero. Durante los últimos cien años, sin darnos cuenta, hemos aceptado a cambio del evangelio verdadero, un producto sustituto el cual aunque parezca semejante al original en muchos aspectos, sin embargo la realidad es que es algo completamente distinto. De aquí surgen nuestros problemas, porque el producto sustituto no logra los fines para los cuales el evangelio verdadero se mostró tan poderoso en días pasados. El nuevo evangelio sobresale en su fracaso para producir reverencia profunda, arrepentimiento genuino, humildad sincera, un espíritu de adoración y una preocupación adecuada por la iglesia. ¿Por qué? Sugerimos que la razón descansa en el propio carácter y contenido de este nuevo mensaje. Falla en no hacer al hombre teocéntrico en sus pensamientos y temeroso de Dios en su corazón. Porque este no es el propósito principal que el nuevo mensaje pretende lograr. Una manera para aclarar la diferencia entre el nuevo y el viejo evangelio es señalando que el nuevo se preocupa básicamente por el bienestar del hombre, habla de proporcionarle paz, comodidad, felicidad, satisfacción y se ocupa muy poco de la gloria de Dios. El viejo evangelio también fue de “ayuda” para el hombre, en realidad de más ayuda que el nuevo, pero no en forma directa sino indirectamente, porque su primera preocupación ha sido siempre la gloria de Dios. Siempre ha sido esencialmente la proclamación de la soberanía divina en misericordia y juicio, una exhortación para postrarse y adorar al Dios Todopoderoso de quien los hombres dependen para todo bien, tanto en lo material como en lo espiritual. Su punto de referencia ha sido siempre Dios. Pero en el nuevo evangelio el punto de referencia es el hombre. Todo esto significa simplemente que el viejo evangelio fue religioso en una forma que el nuevo no lo es. La meta principal del viejo fue enseñarles a los hombres a adorar a Dios, pero la preocupación del nuevo parece ser limitada a conseguir que los hombres se sientan mejor. El tema principal del antiguo evangelio fue Dios y su trato con los hombres, el tema del nuevo es el hombre y la ayuda que Dios le puede brindar. Entre estos dos hay un mundo de diferencia. La perspectiva entera y el énfasis de la predicación evangelística fueron cambiados.

De este cambio de énfasis ha surgido un cambio de contenido. El nuevo evangelio en realidad ha reformulado el mensaje bíblico con el supuesto propósito de ser de más “ayuda”. Por consiguiente los temas de la incapacidad humana, la elección soberana de Dios como la causa primaria de la salvación, y la muerte de Cristo como un sustituto por las ovejas (la redención limitada) ya no son predicados. Muchos dicen que estas doctrinas no son de “ayuda”, puesto que podrían conducir a los pecadores a desesperarse al sugerir que no está en su propio poder salvarse. (La posibilidad de que dicha desesperación sea saludable no es tomada en cuenta y es dado por hecho que no lo es, porque acaba con la autosuficiencia y autoestima del hombre.) Sea como fuera, el resultado de la omisión de estas doctrinas es que se predica solamente una parte del evangelio bíblico como si fuera el evangelio completo. Una media verdad disfrazada como la verdad completa en realidad se convierte en una mentira. Así pues, los predicadores modernos apelan a los hombres como si ellos tuviesen la capacidad de recibir a Cristo en cualquier momento; hablan de la obra redentora de Cristo como si no lograra más que una posibilidad de salvarnos a nosotros mismos si creemos; hablan del amor de Dios como si no fuera más que una disposición general de recibir a cualquiera que se convierta y confíe; pintan al Padre y al Hijo no como soberanos en la obra de atraer a los pecadores, sino como impotentes esperando a que se les abra la puerta del corazón humano. Es innegable que esta es la manera en que muchos predican hoy en día, quizás eso sea lo que realmente crean. Pero es necesario hacer hincapié que este grupo de distorsionadas medias verdades, no es el evangelio verdadero. Si nosotros predicamos en esta forma, la Escritura está en contra nuestra. El hecho de que tal predicación haya llegado a ser la norma practicada hoy en día por la mayoría, demuestra que tan urgente es un examen de este asunto. Recuperar el antiguo, auténtico evangelio bíblico y alinear nuestra predicación y práctica a el, quizás sea la necesidad más apremiante. Es precisamente en este punto que el presente tratado del Dr. Owen sobre la redención nos puede ser de mucha ayuda.”