miércoles, 16 de julio de 2014

Un Ministro descalificado versus uno calificado

Un ministro descalificado es la criatura más despreciable y dañina que se encuentra en el mundo. Él es una desgracia para la iglesia, una piedra de tropiezo por la que muchos caen en la perdición eterna, y la causa de la condenación de muchas almas. Un servidor fiel de Cristo, por el contrario, es un adorno en la casa de Dios, una luz sobre el candelero, una ciudad sobre una colina, un líder de ciegos, un terror para los impíos, un gozo para los piadosos, un consolador para los afligidos, un consejero para aquellos que están en duda, y un guía para los creyentes en el camino al cielo. Su vida generalmente es de corta duración, durante la cual su predicación llega sólo a unos pocos y él mismo es consumido mientras ilumina a otros. La pérdida de un ministro quien está dotado con la gracia es inestimable.

 Escrito por Wilhelmus à Brakel (1635 – 1711) Pastor Holandes Reformado quien sirviera en Holanda.

http://theoldguys.org/2014/06/21/wilhelmus-a-brakel-an-unqualified-vs-a-qualified-minister/

lunes, 2 de junio de 2014

El insulto que me irrita: Una lección de un hombre de paja

Me han llamado muchas cosas: “robot sin mente”, “maestro de un evangelio falso y torcido”, e incluso mi favorito: “defensor de la ramera de Babilonia” Muchos de estos insultos, o me los echo a la espalda o se vuelven extraños objetos de humor para mí. Pero por alguna razón cuando me llaman por un nombre en particular me irrito más rápido que cualquier otra cosa. Ese nombre es “Anabautista” No puedo soportar a la gente diciendo que los Bautistas Reformados Confesionales son solo “Anabautistas”

Cualquier persona que hace esa afirmación demuestra una marca impresionante de ignorancia. Desde el mismo comienzo de la historia de los Bautista Particulares ha habido un esfuerzo concertado por los Bautistas de hacer una distinción de ellos mismos del errado movimiento Anabautista. Para hacer una afirmación que ambos grupos son lo mismo, uno no tendría que saber nada, no solamente de los Bautistas Particulares Ingleses, sino también nada de los Anabautistas, quienes ellos mismos están en el linaje de los Amish, los Menonitas y los Quaqueros. Decir que los Bautistas Reformados son Anabautistas debido a su visión sobre el bautismo, es equivalente a decir que los Presbiterianos son la misma cosa que los Luteranos.

Ahora, este articulo no es sobre las distinciones de los Anabautistas versus los Bautistas Particulares, el punto es que lo que me molesta más que las acusaciones infundadas y salvajes, son esas acusaciones en las que las personas deberían conocer mejor. Son aquellas afirmaciones que vienen de personas, que aunque la información se encuentra disponible para aprender si ellos quisieran, son tan testarudos que ganar un argumento y consolidar su posición significa más para ellos que representar con exactitud las creencias de los demás. No importa cuál es el problema, incluso cuando se lucha contra la herejía en sí, la falsificación intencional es un crimen en contra de la caridad cristiana y traiciona la lealtad a la verdad. El problema es el argumento hombre de paja. A nosotros nos gustan los hombres de paja porque ellos son fáciles de quemar, ofrecen poca resistencia y ponen a nuestro oponente en una posición en la cual nosotros exigimos que defiendan algo que es contrario a su posición real. El problema, sin embargo, es que mientras un hombre de paja puede reunirse a su lado y contribuir a la línea partidaria con sus palpitaciones, hace poco o nada para convencer a aquellos en el lado opuesto. Todos nosotros sabemos cuando estamos siendo tergiversados, y una victoria sobre una tergiversación no hace nada para avanzar en una conversación.

El hombre de paja es una falacia en la cual, en lugar de tratar con las afirmaciones reales que un oponente hace, alguien en cambio superpone afirmaciones que ellos quieren contra-argumentar sobre sus oponentes y luego desacredita esa afirmación superpuesta. Por ejemplo, la persona 1 afirma: “Dios en Su Soberanía tiene un propósito para todas las cosas”. La persona B entonces dice: “Tú crees que Dios es el autor del pecado y hace que las personas hagan el mal, lo cual significa que Él no es Santo y que tú sirves a un Dios pecaminoso”. El hombre de paja es por lo general similar a la proposición original o incluso tiene algunas coincidencias, pero al final es una caracterización errónea. Quizás un ejemplo más para aclarar. Persona 1.- “George Washington fue un gran presidente”. La Persona 2 dice.- “George Washington no fue el mejor presidente, ¡James Garfield lo fue y puedo probarlo!” La afirmación original no fue que Washington fue el mejor presidente, sino que fue un gran presidente, así la Persona 2 ha creado un hombre de paja y no está argumentando en contra del punto de vista de la Persona 1.

Si vamos a participar en argumentos contra otra persona, tratemos con lo que ellos están diciendo, no con lo que nosotros queremos que ellos estén diciendo para que podamos ganar la discusión. Algunas veces un hombre de paja proviene de no entender correctamente lo que en realidad se está discutiendo, lo cual debe hacernos detener y estudiar para que podamos realmente estar informados y tener una conversación inteligente. Algunas veces proviene de la inseguridad en nuestras propias posiciones, por lo que tratamos de derrotar a la otra posición tan rápido como sea posible, con el fin de salir de la discusión o distraernos de nuestra propia inhabilidad para defender realmente nuestros propios puntos de vista.

A veces, sin embargo, simplemente proviene de la arrogancia. Esto especialmente viene de personas quienes han dejado un punto de vista anterior y han adoptado uno nuevo. Da igual, el punto de vista nuevo que ellos mismos han aceptado, cualquier persona que no lo acepte es un completo idiota. Este fenómeno me ha hecho rechazar muchas veces a pronunciar la frase para describir algo terriblemente molesto: “Es más irritante que un nuevo calvinista”. Pero este tipo de actividad se puede encontrar en los nuevos arminianos, los nuevos presbiterianos, los nuevos bautistas, etc., etc. Ellos se van de mantener una posición pensando que todos aquellos que mantienen aquella misma posición (la que abandonan) son unos completos idiotas, lo cual los califica realmente a ellos mismos, por lo menos anteriormente, como unos completos idiotas.

Tenemos que ser caritativos y tenemos que representar en forma justa a los demás, rechazar hacerlo, simplemente, no es cristiano. Nadie puede conocer todo acerca de cada tema y puede sin saberlo hacer un hombre de paja de una posición, pero esto significa que debemos ser abiertos a la corrección por aquellos quienes tienen opiniones diferentes. Esto requiere que nosotros escuchemos en realidad a nuestros oponentes, en lugar de solo tratar de enterrarlos con nuestra argumentación, intelecto o audacia “superior”. Esto significa que tenemos que estudiar las ideas y conceptos que pueden ser ofensivos a nosotros, de tal manera que podamos debatirlos apropiadamente.

Confiar en un argumento hombre de paja, y rechazar tratar con los asuntos reales, es la acción de alguien que es intelectualmente débil y espiritualmente inmaduro. Como amadores de la verdad y amadores de las personas, debemos buscar representar a los otros con exactitud y veracidad para que luego les podamos mostrar los errores de sus puntos de vista si es necesario. Sin mencionarlo, es solamente dar un falso testimonio. Podemos “ganar” un argumento por medio de la tergiversación, pero si esa es la única razón por la que ganamos, entonces realmente hemos perdido.

 Escrito por el pastor Eric Ayala

http://www.covenantlegacy.com/the-insult-that-angers-me-a-lesson-of-a-straw-man/

jueves, 29 de mayo de 2014

Confesional en Nombre Solamente


Algunas veces las personas dicen que creen algo, pero es muy difícil de decir. Mientras ellos verbalmente están de acuerdo con una idea o hecho determinado, sus acciones pueden estar decididamente yendo en la dirección contraria. En el ámbito político hay quienes son conocidos como RENSs, o “Republicanos en Nombre Solamente”. Son aquellos quienes, mientras hay una plataforma partidaria a la que ellos pertenecen y dicen representar, en realidad van en contra de ella con sus decisiones políticas. Ellos alegan que son parte de un grupo y sin embargo pelean contra los ideales del mismo grupo que dicen representar.

Dentro del cristianismo tenemos una situación muy similar, tenemos aquellos quienes son “Confesionales en Nombre Solamente” o los CENSs. Los CENSs son aquellos quienes alegan sostener un credo, declaración doctrinal o confesión histórica; pero que después, en sus acciones o enseñanzas, van directamente en contra de la confesión que ellos dicen sostener.

Ahora, esta entrada no es una polémica acerca de niveles de suscripción a una confesión, yo creo que hay un caso razonable para la concesión de ciertas excepciones dentro de una confesión. Esta entrada es, no obstante, un llamado a la claridad. Si usted no cree algo, entonces dígalo, no actúe como si lo creyera para luego violarlo. Una de las razones para tener todavía una confesión es, en primer lugar, por causa de la claridad en asuntos doctrinales; no ser claro sobre un desacuerdo personal  destruye la misma razón para la existencia de una confesión. Una confesión, como su nombre mismo lo sugiere, no es principalmente el documento o la pieza de administración organizativa, es algo que es en realidad “confesado”. Si usted dice que lo confiesa, cuando usted en realidad no lo cree, simplemente usted es deshonesto.

Digamos por ejemplo, por supuesto de manera hipotética, que alguien afirma sostener la Confesión de Fe de Westminster. Esta persona luego insinúa que la santificación no está relacionada con el esfuerzo del creyente por obedecer la Ley de Dios, y que al hacerlo indica un entendimiento de obras de justicia en la justificación. Bueno, la Confesión de Westminster habla muy claramente en contra de esa idea en el capítulo 13 de la santificación, el capítulo 16 de las buenas obras y el capítulo 19 de la ley de Dios. Tal persona tendría que, o bien traer su enseñanza en línea con la Confesión, o declarar claramente que él cree que la Confesión de Westminster es anti-bíblica en dichos puntos. Lo que no es una opción, sin embargo, es pretender sostener la Confesión de Westminster en estas áreas mientras se enseña en contra de ellas.

La tentación para un CENS es simplemente cambiar las definiciones de las palabras de una confesión en una muy floja, suelta o relajada, cualquier cosa que yo quiero que digan, una pila de sinsentidos. Es absurdo como cuando alguien dice sostener la Trinidad como un Dios en Tres Personas, en tanto que “Personas” en realidad signifique “manifestaciones”. Es reclamar sostener una posición mientras distorsiona la definición en la mente suya para hacer que signifique lo opuesto. Es una táctica de cruzar los dedos en su mente de tal forma que usted pueda afirmar algo verbalmente mientras que no se sienta que usted está mintiendo. Un CENS puede decir: “Sí, yo confeso completamente A” mientras que en sus mentes ellos saben completamente bien que cuando ellos dicen “A” en realidad quieren decir “Q”. Es un juego de la mente posmoderna que algunas veces es jugado por aquellos quienes desprecian tales cosas si se hacen con el texto bíblico. A menudo es muy claro lo que se quiere decir por una declaración confesional, y también es muy claro lo que otros entienden lo que esas palabras significan. Si usted afirma algo, sabiendo muy bien que usted tiene alguna definición secreta en su mente para llegar a los que le rodean, es simple y llanamente un falso testigo.

Una de las formas más claras para detectar a un CENS es mediante el examen de su enseñanza. Es fácil decir que usted cree algo, ponerlo en un estante y nunca tocarlo otra vez a menos que una controversia se levante. Luego usted puede desempolvar la confesión y apuntar a la línea punteada con su firma, y proclamar que usted firmó algo en el pasado para silenciar la controversia. A veces esta es una forma válida de limpiar las cosas, pero otras veces es ceguera. El hecho es que si usted confiesa verdaderamente lo que una declaración enseña entonces debe reflejarse por lo que sale de su boca. Si usted dice que sostiene algo, entonces su enseñanza debe estar conformada por la declaración confesional a la que usted afirma estar adherido. Si usted se sienta bajo la enseñanza de alguien por el tiempo suficiente, usted debe ser capaz de tener una muy buena estimación de cuáles son los compromisos confesionales sin que siquiera sean dichos directamente. Si usted no lo puede decir, o incluso si lo que es enseñado es consistentemente en contra de posturas confesionales, entonces aquella persona es Confesional en Nombre Solamente (CENS) ya que la confesión que el tal alega obviamente no afecta su enseñanza doctrinal real.

Entiendo que las personas puedan tener preguntas o ellas pueden haber confesado algo previamente lo cual ahora causa en ellas conflicto de conciencia. Si este es el caso, entonces hágales saber a aquellos a los que usted es responsable. O deje que ellos le ayuden en este asunto con el que usted está luchando, o camine en integridad y sea honesto acerca de lo que usted está en desacuerdo. Existe la tentación de decirle a la gente lo que ellos quieren oír, o de minimizar las diferencias con el fin de ganar aceptación, especialmente entre los hombres jóvenes que desean la ordenación. Entre aquellos quienes están ya ordenados, gran parte de su vivo gueto y permanencia en una iglesia o denominación es a menudo relacionada con sus adherencias confesionales, de esta manera se convencen a sí mismos ir encubiertos y actuar como si la confesión no existe. Pero esto es conducir el ministerio bajo una pretensión falsa, y es tanto dañina como confusa para su gente. Es injusto decir que usted les está enseñando a ellos algo que usted en realidad no lo hace, o que usted está de acuerdo con una confesión que usted de hecho viola. El mundo secular tiene en realidad un término para esto: PUBLICIDAD FALSA.

 Escrito por Eric Ayala

http://www.covenantlegacy.com/confessional-in-name-only/

sábado, 24 de mayo de 2014

El escándalo por abuso sexual de menores en Sovereign Grace Ministries(SGM); y la indiferencia e idolatría que Dios condena

Ex líder de jóvenes de Ministerios Gracia Soberana (Sovereign Grace Ministries) fue condenado por abuso sexual, CJ Mahaney y Joshua Harris renuncian a La Coalicion por el Evangelio (The Gospel Coalition)

La revista “Cristianismo Hoy” (Christianity Today) está reportando que CJ Mahaney y Joshua Harris, ambos figuras de Ministerios Gracia Soberana (SGM) han renunciado a la Coalición por el Evangelio (TGC) una organización para-eclesiástica de la cual ambos eran miembros, tras la condena del ex-líder de jóvenes de Ministerios Gracia Soberana (SGM) Nathaniel Morales por múltiples cargos de abuso sexual infantil.

El ex líder de Ministerios Gracia Soberana (SGM), y que se ha convertido en denunciante, Brent Detwiler, ha escrito extensamente en su blog sobre el actual escándalo de abuso sexual en Ministerios Gracia Soberana (Sovereign Grace Ministries)

Si bien reconozco cuán difícil es este tema, pienso que es importante para nosotros como cristianos pensar en este tema desde una perspectiva bíblica. Sabemos por la Biblia que el corazón del hombre es propenso a la idolatría, y la idolatría puede tomar muchas formas, incluyendo elevar a algunos hombres y ponerlos por encima de cualquier reproche. De acuerdo con algunos ex-miembros de de SGM (entre ellos Brent Detwiler), este fue el patrón de comportamiento en el Ministerio Gracia Soberana. También, debemos tener cuidado de la iglesia que sutilmente moldean a sus congregante, o les transmiten la sensación que ciertos líderes están por encima de ser cuestionados o de rendir cuentas. Habiendo estudiado el abuso espiritual muy extensamente en los dos años pasados, puedo afirmar que esto es algo que ocurre aun en buenas iglesias, con buena doctrina y buena enseñanza. Aferrémonos siempre a la Palabra de Dios y nunca tengamos miedo de, amorosamente y con la Biblia en mano, hacer preguntas al liderazgo de nuestra iglesia, y desafiemos las respuestas que recibimos, si es necesario. El caso de Abuso sexual en Ministerios Gracia Soberana (Sovereign Grace Ministries) debe ser un recordatorio aleccionador para hacer eso.


JUSTICIA

La justicia para los débiles y desprotegidos es un asunto importante. Es un asunto importante para Dios, y debe serlo para nosotros como cristianos. Obviamente yo no me refiero a una justicia social o alguna clase de evangelio social, sino más bien en el sentido en que debemos cuidar a los miembros del cuerpo de nuestra iglesia como si ellos fueran miembros de nuestra propia familia de sangre. Un concepto que fue un gran alimento para mí el año que estudié a Isaías fue que Dios está enojado con aquellos quienes no buscan la justicia. Dios también desprecia a aquellos que en autoridad, especialmente autoridad espiritual, hacen presa del débil e indefenso que está bajo su cuidado:

 Isa 1:17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

Isa 1:23 Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.

Isa 5:22-23 ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!

Isa 10:1-2 ¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos!

Isa 56:1 Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.

Isa 59:4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

Isa 59:14-15 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir. Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.

 Sí, la justicia le importa a Dios. Es un asunto importante para Dios, y debe ser un asunto importante para nosotros. Debemos recordar que la iglesia tiene la responsabilidad de proteger al indefenso y al débil… en otras palabras, aquellos quienes no pueden protegerse a sí mismos y están a menudo a merced del mundo (los huérfanos, las viudas, los niños) ¿Estamos preparados para hacer esto en el caso de Ministerios Gracia Soberana (Sovereign Grace Ministries)?, ¿O es demasiado doloroso y desagradable verlo y pensar en ello? Quizás deberíamos acercarnos a esto como si fueron nuestros propios hijos quienes fueron abusados. ¿Te gustaría que otros sean suficientemente valientes para hablar y buscar protección y justicia para tus hijos? Entonces te exhorto a que hagas así por los hijos quienes no son tuyos físicamente, pero que pertenecen al Cuerpo de Cristo, como si ellos fueran tus propios hijos.

 Tomado y traducido de: http://www.solasisters.com/2014/05/former-sovereign-grace-youth-leader.html

martes, 11 de febrero de 2014

Fuego Autentico, una respuesta a “Fuego Extraño” de John MacArthur (PorMichael Brown)

Ese es el título de un libro que ha escrito Michael Brown. Recientemente ha sido publicado un artículo que hace una revisión de uno de los argumentos postulados en este reciente libro. El artículo lleva por título “Michael Brown, Fuego Autentico, & Juan 14:12. Personalmente no he leído el libro, pero es interesante la manera en que se interpreta Juan 14:12 para sostener la posición continuista de los dones de señal. Aquí he traducido la entrada para que sea sometida al discernimiento del pueblo de Dios.
En su nuevo libro: “Fuego Autentico, una respuesta a Fuego Extraño de John MacArthur” el cesacionismo “por el testimonio claro y definido de la Palabra” (AF, 166) pero él también encuentra la posición cesacionista “exegéticamente imposible” (AF, 165)
presentador carismático de radio Michael Brown indica su compromiso a sola scriptura como la razón principal por la que es continuista. No solamente Brown rechaza el

En el capítulo 6 de “Fuego Autentico”, Brown presenta los argumentos bíblicos principales para la continuación de los dones milagrosos del Espíritu Santo. Brown apela a las palabras de Jesús en Juan 14:12. En este versículo Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre”

Según Brown, Juan 14:12(a) “El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también” contiene una promesa universal para la iglesia de Jesucristo: “Cualquiera que crea en el Hijo, también realizará señales milagrosas” (AF, 189) Para apoyar esta conclusión, Brown señala que el contexto inmediato enfatiza milagros como las obras hechas por Jesús y que la frase “el que crea en mí” (ho pisteuon eis eme) es universal en su alcance cuando se utiliza en otras partes del evangelio de Juan (6:35; 7:38; 11:25; 12:44, 46) (AF, 189) Según Brown, entonces, todo aquel quien crea en Jesús realizará señales milagrosas.

Brown tiene razón en su afirmación que Jesús estaba refiriéndose a obras milagrosas en Juan 14:12 cuando Él dijo “las obras que yo hago”. Esto es claro no solamente por el contexto inmediato de Juan 14 (ver los versículos 10-11) pero también por el gran contexto del Evangelio de Juan en el cual las obras milagrosas de Jesús dieron evidencia de Su identidad (ver 5:36; 10:25; 20:30-31)  ¿A qué obras milagrosas se estaba refiriendo Jesús? Él no las menciona, pero el evangelio de Juan- el cual registra sólo una fracción de las señales y milagros que Jesús realizó- provee varios ejemplos:
  • Jesús convirtió el agua en vino (2:1-11)

  • Jesús sanó a un muchacho que estaba a punto de morir (4:46-54)

  • Jesús sanó a un hombre que había sido paralitico que no pudo caminar durante 38 años (5:1-9)

  • Jesús alimentó 5,000 personas con 5 panes y dos peces (6:1-14)

  • Jesús caminó sobre el agua (6:16-21)

  • Jesús sanó a un hombre ciego de nacimiento (9:1-41)

  • Jesús resucitó a un hombre que había estado muerto por 4 días (11:1-45)
De acuerdo con Juan 14:12(a) estas son la clase de obras milagrosas que serán realizadas por “el que cree en Jesús”

Brown también tiene razón en su afirmación que los otros usos de “el que cree”, en el Evangelio de Juan, son universales, aplicables a todo aquel que cree en Cristo (6:35; 7:38; 11:25; 12:44, 46). De hecho, siete otros usos del participio sustantivo "el que cree" (pisteuon ho) (3:15; 3:16; 3:18; 3:36; 6:40; 6:47; 11:26) podrían ser agregados a los cinco enumerados por Brown, y todos ellos son también universales. En consecuencia, cada uno de estos doce usos de la expresión "el que cree" (aparte de Juan 14:12) introduce una promesa que es incondicionalmente verdadera para todos los creyentes en Cristo, y esto es un argumento válido para la posición de Brown.

Pero lo que al principio parece ser el argumento más fuerte de Brown, finalmente resulta ser el problema más significativo para su punto de vista. Asumiendo que la frase "el que cree", en Juan 14:12, es también universal; Brown termina argumentando que todos los creyentes en la historia de la iglesia han realizado (o realizarán) las mismas obras milagrosas que Jesús, obras como la curación de los paralíticos, darle la vista a los ciegos, y resucitar a los muertos.

Aparte de la observación obvia de que hay más que unos pocos creyentes en los últimos dos mil años que nunca han resucitado muertos, o dado la vista a los ciegos, el apóstol Pablo dejó claro en 1 Corintios 12:27-30 que nunca fue el diseño de Dios el dar a cada cristiano la capacidad de realizar milagros:

27  Ahora bien,  ustedes son el cuerpo de Cristo,  y cada uno es miembro de ese cuerpo. 28  En la iglesia Dios ha puesto,  en primer lugar,  apóstoles;  en segundo lugar,  profetas;  en tercer lugar,  maestros;  luego los que hacen milagros;  después los que tienen dones para sanar enfermos,  los que ayudan a otros,  los que administran y los que hablan en diversas lenguas. 29  ¿Son todos apóstoles?  ¿Son todos profetas?  ¿Son todos maestros?  ¿Hacen todos milagros? 30  ¿Tienen todos dones para sanar enfermos?  ¿Hablan todos en lenguas?  ¿Acaso interpretan todos?

La respuesta implícita a cada una de estas preguntas retoricas es: “No, ¡Por supuesto que no!” Si nunca fue el diseño de Dios que todos los creyentes realizaran milagros y sanidades ¿Cómo puede Brown afirmar una interpretación de Juan 14:12 que dice que sí lo fue?

La interpretación de Brown de Juan 14:12, entonces, enfrenta un obstáculo significativo. A pesar que sin dudas es verdad que cada creyente tendrá vida eterna (Jn 3:15, 16, 36; 6:40, 47), no es juzgado (Jn 3:18), jamás tendrá sed (Jn 6:35), experimentará los ríos de Agua Viva (Jn 7:38), vivirá aun si él muere (Jn 11:25, 26) creerá en el Padre (Jn 12:44), no permanecerá en tinieblas (Jn 12:46), simplemente no es el caso que cada creyente haga (o hará) las obras milagrosas que Jesús dijo (2:1-11; 4:46-54; 5:1-9; 6:1-14; 6:16-21; 9:1-41; 11:1-45). Esto nunca fue el diseño soberano de Dios para el Cuerpo de Cristo (1Co 12:27-30) y no fue prometido por Jesús en Juan 14:12

Entonces, ¿Qué quiere decir Jesús cuando dice que “El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también”? La clave se encuentra en recordar la audiencia original de Jesús. En Juan 14-16 Judas Iscariote ya se había apartado y Jesús se estaba dirigiendo exclusivamente a los once discípulos, los mismos que Él pronto enviaría como Sus apóstoles. A pesar que gran parte de Juan 14-16 puede ser aplicado a cada creyente por extensión, todo lo que Jesús dice en estos capítulos aplica directamente a los apóstoles y algo de lo que dijo el Señor aplica solamente a los apóstoles (Ej. Juan 14:25-26; 16:13). Juan 14:12 pertenece a esta última categoría.

En Juan 14, Felipe pide a Jesús que les mostrara al Padre (v. 8) Jesús respondió reprendiendo a Felipe (v. 9) y preguntándole a él si creía o no que Él está en el Padre y el Padre está en Él (v. 10) entonces Jesús amplió el alcance de Su instrucción (la transición griega de singular a plural) dirigiéndose a todos los discípulos y exhortándoles dos veces “a creer” en El (v. 11) En consecuencia, cuando Jesús se refirió a “el que cree en mí” en el siguiente versículo (v. 12) tiene mucho sentido concluir que el alcance de aquella frase está limitada a aquellos a quienes Jesús se estaba dirigiendo, a saber, los once discípulos.

Tal como escribe Richard Mayhue “el encargo de Cristo a los discípulos [en Jn 14:12] no debe ser asignado automáticamente a todos los creyentes de todas las épocas, a menos que esté específicamente indicado por el texto. Nada aquí apunta más allá de los discípulos” (La Promesa de Sanidad, 162)

La promesa de Jn 14:12, entonces, es que una vez que Jesús envía a los discípulos como Sus apóstoles, ellos iban a ser capacitados por el Espíritu Santo para realizar obras milagrosas al igual que Él hizo. No solamente esta interpretación encaja en el contexto inmediato de Juan 14-16, sino que el Libro de los Hechos registra que los apóstoles, efectivamente realizaron las obras milagrosas prometidas por Jesús en Jn 14:12 “muchas maravillas y señales eran hechas por medio de los apóstoles” (Hch 2:43, énfasis añadido). Si la promesa de Juan 14:12 es universal y cada creyente realizó señales y maravillas ¿Por qué Lucas singulariza a los apóstoles en Hch 2:43? ¿Dónde está el relato bíblico de que “muchas maravillas y señales eran hechas por todos los hermanos?

En Hch 5:12-16 Lucas colma algunos detalles sobre estos milagros apostólicos, proporcionando una larga descripción del ministerio de ellos en la iglesia primitiva:

Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. 13  De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. 14  Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; 15  tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. 16  Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.

Tenga en cuenta que estas obras milagrosas no solo consisten en los apóstoles orando para que la gente enferma se ponga bien, con mayor o menor éxito, dependiendo de la fe de los que estaban enfermos. Su poder milagroso era tan visiblemente obvio que las multitudes traían a sus enfermos a los apóstoles “y todos ellos eran sanados” (Hch 5:16) La razón por la que los apóstoles recibieron estos dones fue para autenticarlos como representantes autorizados de Cristo, quienes recibieron y proclamaron la revelación divina a la iglesia primitiva (Ef 2:20; 3:5; Hch 2:42). Esta es la razón por la cual 2 Corintios 12:12 identifica a las señales prodigios y milagros como “señales de un verdadero apóstol” y esta es la razón por la que Heb 2:3-4 habla de Dios acreditando el apostolado de ellos con señales, prodigios y diversos milagros.

Brown insiste en que la promesa de Juan 14:12 no puede ser limitada a los apóstoles (AF, 189, 205) pero una mirada cercana demuestra que este versículo no se aplica a todos los creyentes. Tristemente, los cristianos que hoy reclaman esta promesa para ellos mismos, y quienes son incapaces de realizar la clase de señales y milagros que Jesús hizo- pueden encontrar que son tentados sea a diluir la definición bíblica de un milagro, o de vacilar en su compromiso con sola scriptura. Es mejor mantener la confianza en la suficiencia de las Escrituras e interpretar este versículo en su contexto original. No hay apoyo para el continuismo en Juan 14:12.
 Artículo escrito por Matt Waymeyer

http://thecripplegate.com/michael-brown-authentic-fire-john-1412/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+TheCripplegate+%28The+Cripplegate%29

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Por qué no soy un “Biblicista”?

En palabras del Dr. James Renihan:
¿Qué es Biblicismo?

D.B. Riker proporciona una definición útil: "Biblicismo es el rechazo de todo lo que no se menciona explícitamente en la Biblia, y el rechazo simultáneo de todos los testimonios no bíblicos (Los Padres, los Credos, los doctores medievales, los concilios, etc.)”

¿Cuáles son los resultados? Efectivamente, son las interpretaciones idiosincráticas* de las Escrituras.

La extraña realidad de todos estos intentos de interactuar con la pura Palabra de Dios es que cuando los resultados son comparados y contrastados, usted casi nunca tiene las mismas conclusiones.

Hay una corriente interminable de doctrinas promovidas bajo este modelo “biblicista”. Los Testigos de Jehová lo usan para negar la deidad de Cristo (siguiendo el mismo método de Arrio hace mucho tiempo) Los Campbellitas lo usan para enseñar su forma de “regeneración Bautismal”. Los herejes siempre han usado este mensaje. Hombres más sobrios de la misma forma lo usan, y producen resultados extraños. Alguien, en algún lugar, estudia la Escritura, diseña un sistema de doctrina y la enseña a otros. Un nuevo movimiento comienza. Pero tristemente, la interpretación personal casi siempre termina en conclusiones diferentes a la de todos los demás. Sin embargo, el producto se afirma como la enseñanza de la Palabra de Dios. Y en realidad, aunque puede parecer sorprendente decirlo, estas son básicamente nuevas revelaciones. Desde que se hace la afirmación que las doctrinas enseñadas son Escriturales, ellas deben ser igualadas con la Escritura. Es imposible separar una de la otra.

... pero aquí hay un problema: la totalidad del método está basado sobre una forma de independencia personal, o incluso autoconfianza. ¿No le ha pasado por la mente a alguno de ellos que no son necesariamente el teólogo más sabio, el mejor exegeta y el comentarista más perspicaz? ¿Es que ellos no se detienen a pensar en Dios y en Sus propósitos? ¿Me ha escogido el Señor para conocer la verdad que ha sido ocultada a los demás? Tal auto-confianza es realmente arrogancia-desenfrenada y muchas veces maligna. Se engañan a sí mismos y a otros. ¿Está la fe cristiana reducida a mis conclusiones? ¿Qué derecho tengo yo, de creer que mi pensamiento, que mi lectura y que  mi estudio, solo y sin ayuda, encajan perfectamente con la mente de Dios? Jesús y yo con una Biblia debajo de un árbol, tal vez una noción romántica, pero en realidad una noción peligrosa y potencialmente condenatoria**.

* Una interpretación idiosincrática, es la que se obtiene basada en los rasgos, el temperamento, y el carácter distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.

** Richard Barcellos (ed.), Documentos de la Conferencia del Sur de California de Pastores Bautistas Reformados (Palmdale, CA: Reformed Baptist Academic Press, 2013), 114-115,119.

http://reformedforhisglory.wordpress.com/2013/04/08/why-i-am-not-a-biblicist/

lunes, 6 de enero de 2014

¿Por qué los herejes ganan las batallas?

 Hay diferentes razones por la que los herejes ganan las batallas:

En primer lugar, las Escrituras nos dicen que ellos son más inteligentes y astutos que los creyentes: “porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz” (Lc 16:8) Ellos tienen una manera de pensar, que los hace políticamente más astutos, los más listos de la calle, los más imaginativos en sus maquinaciones, y los más deseosos en actuar en maneras pecaminosas para alcanzar sus metas. Robar, mentir y sobornar está bien, siempre y cuando ellos “avancen el reino”

En segundo lugar, los herejes introducen ideas falsas de manera sigilosa: “y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, (Gal 2:4); y: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación” (Jud 1:4) Ellos parecen ser ovejas, pero no lo son; y las ideas que ellos enseñan, al principio, parecen ser verdaderas, pero no lo son. Por medio de sus palabras suaves, ellos engañan a muchos para que piensen que son hermanos cristianos y que las ideas que ellos promueven son bíblicas.

En tercer lugar, los herejes usan la fuerza para perseguir a los cristianos. La fuerza funciona, ella silencia a la oposición. Esa es la razón por la que los herejes y los tiranos la usan. La sangre de los mártires no es la semilla de la iglesia, solamente el evangelio lo es.

En cuarto lugar, y el más importante, aquellos quienes creen la verdad tienden a ser lentos para reconocer el error y aún más lentos para tomar las acciones necesarias para defender la verdad. Ellos carecen de dos cosas: discernimiento y valor. Este es el asunto crucial. Los cristianos no pueden evitar el hecho que los hijos de este mundo sean más astutos de lo que ellos son, o que los falsos hermanos hagan cosas sutilmente, con disimulo y coercitivamente. Pero los cristianos pueden ayudar a cómo entender y responder a semejante subversión doctrinal y eclesiástica. Su falta de discernimiento es debido a que carecen del conocimiento de las Escrituras; y su falta de valor viene de una falta de fe en las promesas de las Escrituras.

 Extracto del artículo escrito por John W. Robbins, titulado “Por qué los herejes Ganan Batallas”. El artículo completo se encuentra en idioma inglés en: http://www.trinityfoundation.org/journal.php?id=207

lunes, 23 de diciembre de 2013

¿Un mensaje limitado; o una comunión limitada?

Este mensaje, como muchos, nace de una experiencia. Es posible que otros también estén pasando por experiencias similares. Por lo tanto, permítanme relatar lo que trajo este mensaje a la luz. Fui criado como presbiteriano. Fui salvado por Cristo cuando estaba en la universidad cuyo cuerpo de estudiantes era interdenominacional, pero que era dirigida por la Iglesia de los Hermanos. De allí, yo fui a un seminario el cual era “Presbiteriano Unido”. Ingresé al pastorado Bautista sin ningún entrenamiento Bautista excepto del que vino de la lectura de las Escrituras.

Unos años después fui atraído a un movimiento interdenominacional de jóvenes y me fue dado el liderazgo de las reuniones locales de los días sábados por la noche. Yo cooperé con cualquiera que fuera evangélico, sin importar sus asociaciones. Yo había sido aconsejado por los principales líderes en el movimiento a buscar los nombres de destacados modernistas para mi comité de asesores. Pero yo no seguí tal consejo el cual me llevó a enviar a todos los convertidos de regreso a las iglesias de su elección, iglesias que yo sabía eran liberales en algunos casos. Esto turbó grandemente mi conciencia y oré y medité en ello.

Otro problema conectado con este trabajo fue el fracaso de mi parte en instruir a los creyentes en el tema del bautismo cristiano, que según las Escrituras es la primera prueba de obediencia. Yo sentí que debía hacerlo por cuanto lo hicieron también Pedro y Pablo. Pero ¿Cómo podía hacerlo cuando en el comité de la obra había amigos cercanos quienes no creían en ello? Por tal asociación, yo había sido despojado definitivamente de mi mensaje y de mi ministerio de las verdades bíblicas importantes, quienes muchos llamaron “no-esenciales”

En la siguiente etapa del trabajo no fue conveniente hablar de la seguridad eterna en la presencia de los obreros cristianos quienes odiaban el nombre de la doctrina. Así, el ministerio fue reducido al evangelio, igual como si no hubiera nada en la Gran Comisión acerca de bautizar a los convertidos y el adoctrinamiento de ellos. Había encontrado el mínimo común denominador y me estaba quedando en él, pero mi conciencia no tenía paz.

Fue entonces que Hechos 20:27 vino a significar algo para mí. El gran apóstol nunca se había dejado arrastrar a algo por el cual limitaría su mensaje. Él pudo decir con una conciencia limpia “Estoy limpio de la sangre de todos ustedes, porque no he rehusado anunciaros todo el consejo de Dios” ¿Por qué muchos no pueden decir lo mismo hoy? En mi caso, y en el caso de muchos otros, es debido a un deseo por enseñar a una gran audiencia y por trabajar con grupo grande de cristianos.

Muchos han sido arrebatados de la obediencia total por un lema noble que ha sido aplicado al trabajo cristiano: “En lo esencial unidad, en lo no esencial libertad, y en todas las cosas amor” Algunas cosas no son esenciales para la salvación pero son esenciales para una obediencia total, y Dios no le ha dado libertad al cristiano para clasificar las Escrituras en “esenciales” y “no-esenciales” Es nuestra tarea declarar todo el consejo de Dios, y hacerlo donde sea que estemos.

Hoy estamos eligiendo entre dos alternativas: UN MENSAJE LIMITADO; O UNA COMUNIÓN LIMITADA. Si nosotros predicamos todas las verdades bíblicas, hay muchos lugares donde nunca seremos invitados. Si unimos las manos con las multitudes, habrá limitaciones en el mensaje de la Biblia. Tenga esto en mente - ¡Es el Bautista quien más deja de lado! ¡Es el Bautista Fundamental quien hace las concesiones! Reflexione sobre esto y usted verá que es cierto. Nosotros creemos en el bautismo de creyentes. Nosotros creemos en la separación. Nosotros predicamos la seguridad eterna. Nosotros creemos en la inminente venida de Cristo. Nosotros consideramos un acto de obediencia reprender la incredulidad en los círculos religiosos. El fariseo y el saduceo deben ser etiquetados. Pero de acuerdo a la filosofía presente, debemos dejar de lado estas cosas en aras de una esfera más amplia de servicio.

¿Qué es más importante, obediencia total o una esfera más amplia de servicio? Y sin embargo yo no creo completamente que estas son las únicas dos alternativas. Es nuestra primera tarea ser totalmente obedientes a Dios en todas las cosas, y entonces descansar en Él por los lugares donde servir. Puede ser que nos encontremos limitados, y puede ser que no lo estemos. Charles Haddon Spurgeon no se desplazó tan ampliamente como muchos hombres de sus días, pero sus sermones se han viajado tan lejos como los sermones de muchos hombres.

(David Nettleton, “A Limited Message or a Limited Fellowship”)

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Fundamentalismo, Nuevo Evangelismo y Nuevo Calvinismo


Hay una palabra que va a ser nueva para muchos hermanos de habla hispana, pero que se utiliza mucho en el ámbito anglo. Esta palabra es “compromise” Para comenzar a escribir esta entrada, es preciso hacer una definición del significado de palabra inglesa “compromise” ya que ésta no puede ser traducida al español con una sola palabra equivalente, pues encierra ella misma un significado muy profundo, el cual es necesario que nosotros conozcamos para identificar al cristianismo en la historia que, en algún momento, fue (y es) acusado del pecado de “compromise”

“Compromise” es abandonar nuestras creencias y principios bíblicos por razones de conveniencia, basados en un interés propio o grupal. Es llegar a un acuerdo mediante la renuncia, o el abandono, o la dimisión, o la abdicación de algunos principios de la Palabra de Dios. El “compromise” es hacer una concesión, un consentimiento vergonzoso y deshonroso; es pecado. El rey Salomón se presenta como una figura que hace “compromise” en el pasaje de 1 Reyes 11:1-8, cuando él decide permitirle a sus mujeres la práctica de la idolatría, evitándose él mismo pelear por los principios establecidos por Jehová Dios. Un ejemplo en el ámbito secular lo podemos hallar en las actividades de los políticos quienes “negocian” ciertos principios fundamentales para alcanzar acuerdos que favorezcan a todas las partes involucradas. Eso es lo que significa “compromise”.

Y quisiera escribir un momento acerca de “los fundamentalistas” ya que desde hace tiempo atrás vengo leyendo algunas publicaciones que hacen acerca de los “fundamentalistas” las cuales, desde mi punto de vista personal, han sido abordadas de una manera parcial y no han hecho justicia a lo que este movimiento ha representado en la historia de la iglesia cristiana, principalmente desde los 1,900’s.

Yo nací en el año 1963, así que tengo 50 años de edad; pero el cristianismo es más antiguo que mi propia vida. Siempre me he considerado bendecido porque Cristo me ha permitido estar rodeado de hermanos y ministros que tienen más años que yo, y que de alguna manera les tocó ser testigos vivos de los ataques que sufrió la sana doctrina por parte de los liberales y los ecuménicos, pero que no solamente fueron testigos oculares en aquella guerra; sino que también se levantaron en pie a luchar por medio de sus predicaciones y sus publicaciones contra el liberalismo, la modernidad y la mundanalidad que condujo a muchos a la apostasía y el ecumenismo, entre otros males. Gracias a Dios por ellos. Estos hombres se mantuvieron íntegros, ellos no hicieron “compromise”

Pero esa comunión que se me ha permitido tener con estos hermanos ya ancianos, y que siempre se mantuvieron lejos del “compromise” bíblico, hizo posible que yo también pudiera ser un testigo, por el testimonio de ellos, de aquellos tiempos lamentables en se levantó lo que se conoció más tarde como el movimiento “nuevo-evangélico”. Esos relatos, junto con los tantos escritos de hermanos piadosos quienes vivieron la historia, nos permiten hacer  comparaciones entre el movimiento “Nuevo Evangélico” de hace décadas, con el movimiento “Nuevo Calvinista” de nuestros días. Estos movimientos tienen mucho en común.

Esta entrada es un llamado al discernimiento y la militancia bíblica y eclesiástica.

La historia cristiana reconoce que en la primera mitad del siglo XX el término “fundamentalista” era sinónimo de la palabra “evangélico”. Pero la división se presenta a mediados del mismo siglo entre los “evangélicos separatistas” y los “evangélicos no-separatistas”, los que cometieron pecado de “compromise”. Todos los que relatan este rompimiento, señalan que éste se debió en gran parte al evangelismo ecuménico de Billy Graham el cual arrastró a muchos hacia las uniones y prácticas eclesiásticas que estaban a todas luces en contra de lo que Dios ha estipulado por medio de Su Palabra. Esta ruptura trae consigo lo que fue conocido como el movimiento “Nuevo Evangélico”.

Se afirma que la palabra “Nuevo Evangélico” fue acuñada por Harold Ockenga en el año 1948 ¿Quién fue este personaje? Fue pastor de la Iglesia Park Street en Boston, fundador de la Asociación Nacional Evangélica, co-fundador y primer presidente del Seminario Fuller, primer presidente de la Hermandad Evangélica Mundial, director de la Asociación Evangelística Billy Graham, etc. No debe ser sorpresa para nosotros que los nuevos calvinistas estén elogiando a Billy Graham, ellos tienen mucho en común con los “Nuevos Evangélicos” como veremos pronto.

Harold Ockenga define el “Nuevo Evangelismo” en el año de 1976 en el prefacio que escribió para el libro de Harold Lindsell “La Batalla por la Biblia”:
“El ‘Nuevo Evangelismo’ nació en el año de 1948 en conexión con una convocatoria la cual di en el Auditorio Cívico de Pasadena. Mientras que se reafirmaba el punto de vista teológico del fundamentalismo, esta dirección REPUDIA SU ECLESIOLOGIA Y SU TEORIA SOCIAL. El llamamiento para una REPUDIACION DEL SEPARATISMO Y LA CONVOCATORIA PARA UNA PARTICIPACION SOCIAL ha recibido una cordial respuesta de parte de muchos evangélicos. El nombre se popularizó y portavoces como los Drs. Harold Lindsell, Carl F.H. Henry, Edward Carnell, and Gleason Archer apoyaron este punto de vista. No teníamos la intención de poner en marcha un movimiento, pero encontramos que el énfasis atrajo un apoyo amplio y ejerció gran influencia. El “Nuevo Evangelismo” es DIFERENTE DEL FUNDAMENTALISMO EN SU REPUDIO POR EL SEPARATISMO Y EN SU DETERMINACION DE COMPROMETERSE EN EL DIALOGO TEOLOGICO DEL DIA. YO TUVE UN NUEVO ENFASIS SOBRE LA APLICACIÓN DEL EVANGELIO EN LAS AREAS DE LA VIDA SOCIOLOGICA, POLITICA Y ECONOMICA. Los “Nuevo Evangélicos” enfatizan la reformulación de la teología cristiana de acuerdo con la necesidad de los tiempos, el RE-COMPROMISO EN EL DEBATE TEOLOGICO, LA RECUPERACION DEL LIDERAZGO DENOMINACIONAL, UN RE-EXAMEN DE LOS PROBLEMAS TEOLOGICOS TALES COMO LA ANTIGÜEDAD DEL HOMBRE, LA UNIVERSALIDAD DEL DILUVIO, LOS METODOS DE DIOS PARA LA CREACION, Y OTROS”
El resumen de esta declaración, junto con otros de los postulados de este movimiento, se puede recapitular así:
  1. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por un repudio hacia la separación bíblica.

  2. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por reemplazar la separación con “el dialogo”

  3. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por un amor hacia el positivismo, por un repudio de los aspectos más negativos del cristianismo bíblico, por una filosofía de “no-juzgar”, y por una aversión por la controversia doctrinal.

  4. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por exaltar el amor y la unidad por encima de la doctrina.

  5. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por un acercamiento pragmático al ministerio.

  6. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por un deseo de respetabilidad intelectual y por el orgullo de la erudición.

  7. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por una actitud anti-fundamentalista.

  8. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por ser inconsistente y contradictorio.

  9. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por la división de las verdades bíblicas en categorías de “importante” y de “no-importante”

  10. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por exaltar la actividad socio política al mismo nivel de la Gran Comisión.

  11. El “Nuevo Evangelismo” se caracterizó por un estado de ánimo de suavidad, una disposición de ser cristianos menos estrictos, por un cansancio por la lucha, por una neutralidad hacia la guerra espiritual.
Estas fueron las características que resaltaron en este movimiento nacido en el año 1948; son muy similares a las del movimiento “Nuevo Calvinista” de esta década ¿verdad? Como dice la Escritura: “¿Qué sucedió antes? Lo mismo que sucederá después. ¿Qué se hizo antes? Lo mismo que se hará después. No hay nada nuevo bajo el sol” (Ecc 1:9 - PDT)
La estrategia es la misma, solo que los protagonistas principales son diferentes.

Un denominador común entre los “Nuevos Evangélicos” y los “Nuevos Calvinistas” es la persona de Billy Graham.

La historia cristiana ha registrado a Billy Graham como el hombre quien promovió lo que fue conocido como el "evangelismo ecuménico" o también como el "evangelismo cooperativo." Se sabe por los registros históricos y los testimonios de los protagonistas de aquel entonces, que el Dr. Graham, bajo la excusa de llevar el evangelio a las masas, tomó la decisión de unirse con líderes religiosos incrédulos, así como trabajar hombro a hombro con el papado de Roma; en contra de aquellos evangélicos quienes lo apoyaron en sus inicios tales como Bob Jones, John R. Rice, William B. Riley y otros. Todo esto fue el comienzo de lo que sería el “compromise” bíblico más escandaloso desde los tiempos bíblicos.

Los “nuevos Calvinistas” han dedicado palabras de elogio para quien fuera conocido como el “Josafat del siglo XX”. Un primer artículo del blog del “The Gospel Coalition” llama a Billy Graham “el evangelista prominente del siglo XX” y en una segunda publicación, titularon la entrada como “¿Quién será el próximo Billy Graham?” Esto no es una coincidencia. La Biblia dice: “Pero respondiendo El, les dijo: Al caer la tarde decís: "Hará buen tiempo, porque el cielo está rojizo. Y por la mañana: "Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador." ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de los tiempos?” (Mat 16:2-3)

Iglesia, ¿puedes tú discernir las señales de los tiempos?

Es evidente la intención que persiguen los líderes “nuevo calvinistas” y es la de promover que los evangélicos (“que creen en las doctrinas de la gracia”) no se separen de hombres como Billy Graham, que no le cuestionen sus métodos, que no le critiquen sus enseñanzas herejes de que aun sin Cristo un pecador puede salvarse, que no sean debatidos teológicamente los postulados de este paradigma ecuménico, sino más bien dialogar con él; al fin y al cabo, para los “nuevos calvinistas” la doctrina de la separación bíblica, es una “doctrina terciaria”

¿Cómo se define a un fundamentalista?

La respuesta a esta pregunta es muy importante, considerando los esfuerzos de los modernistas, liberales y “compromisers” por caricaturizar a estos militantes de la fe que se hacen llamar en nuestros días como “fundamentalistas”. El Congreso Mundial de Fundamentalistas, reunido en el año 1976 en la ciudad de Usher Hall, Edimburgo, Escocia; definió a un fundamentalista como sigue: “El fundamentalismo es la ortodoxia militante encendida en llamas y que guarda el celo por ganar almas” En aquel encuentro de 1976 se listaron siete cosas que definen a un fundamentalista:
  1. Mantiene una lealtad inamovible a la inerrante, infalible y verbalmente inspirada Biblia.

  2. Cree que lo que la Biblia dice, así es.

  3. Juzga todas las cosas por la Biblia y se juzga sólo por la Biblia.

  4. Afirma las verdades fundamentales de la Fe Cristiana Histórica: la doctrina de la Trinidad, la encarnación, el nacimiento virginal, la expiación sustitutiva, la resurrección corporal y la gloriosa ascensión, y la segunda venida del Señor Jesucristo; el nuevo nacimiento por medio de la regeneración del Espíritu Santo, la resurrección de los santos para vida eterna, la resurrección de los impíos para el juicio final y muerte eterna, la hermandad de los santos, quienes son el Cuerpo de Cristo.

  5. Fidelidad práctica a aquella Fe, y se esfuerza por predicar a toda criatura.

  6. Expone y se separa de toda negación eclesiástica de esa fe, expone el “compromise” con el error y la apostasía de la verdad.

  7. Contiende fervientemente por la fe una vez dada.
T.T. Shields (1873-1955) fue un fundamentalista, bautista y calvinista canadiense quien una vez dijo:
“¿Cuál será, pues, nuestra respuesta a la guerra que nos declara la modernidad? Solamente puede haber una respuesta. La Unión Bíblica Bautista esta designada a movilizar las fuerzas bautistas conservativas del continente, con el propósito expreso de declarar y hacer la guerra sin ninguna tregua contra el modernismo en todos sus frentes”
Personalmente, no creo en ninguno de los postulados de los “Nuevo Evangélicos” de mediados del siglo pasado y que han sido recogidos por los “Nuevos Calvinistas”. Me gustaría ser llamado evangélico, como cuando esta palabra era sinónimo de fundamentalista. Pero para poder distinguirme como alguien que se mantiene firme en todos los principios de las Sagradas Escrituras, sin renunciar a ninguno de ellos por una unidad interdenominacional o ecuménica, me llamaré como aquellos hombres: “un fundamentalista”

Escuché el testimonio de los pastores que son ya muy ancianos y que nunca cedieron al “compromise” de sus convicciones bíblicas; ahora es nuestro turno, que Dios nos ayude.
“Acordaos de vuestros pastores que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imitad su fe” (Heb 13:7)

viernes, 13 de diciembre de 2013

La paz buscada, pero no encontrada ¿Por qué?


Yo estaba leyendo a Spurgeon recientemente y en una sección de uno de sus sermones abordó una pregunta pastoral muy práctica de por qué algunos están hasta cierto punto ansiosos acerca de sus almas y ver que nunca pueden encontrar la paz. Ellos parecen estar preocupados por momentos e interesados en su salvación, pero nunca obtienen dicha paz. Muchos de nosotros quienes somos pastores nos hemos encontrado posiblemente con situaciones como estas de tiempo en tiempo. Aquí hay un resumen de algunas de las razones que Spurgeon menciona para esta condición. Por supuesto otras razones pueden ser dadas pero yo listo éstas con citas de Spurgeon bajo cada punto:

1. Incredulidad

“En la mayoría de los casos, la incredulidad es el pecado que condena. Usted no cree la palabra de Dios. Usted rechaza el testimonio de Dios con respecto a Su Hijo Jesús, y así pone lejos de usted la vida eterna. Usted dice ‘yo no puedo creer’. Pero eso no tendrá nada que hacer, porque usted sabe que Dios es verdadero, y si Dios es verdadero, ¿Cómo te atreves a decir que no puedes creer en Él? Si, cuando yo declaro solemnemente un hecho, usted me dice ‘no puedo creer’ Yo debo entender que usted quiere decir que yo soy un mentiroso. Y cuando usted dice ‘yo no puedo creer a Dios’ ¿No sabes que tal expresión en español dice: que usted hace a Dios un mentiroso rechazando a creerle a Su Hijo? Esta incredulidad es suficiente pecado, suficiente para destruirte para siempre. Quiera Dios ayudarle a usted a moverse lejos diciendo. ‘yo creeré, yo debo creer. Dios debe ser verdad, la Sangre de Su Amado Hijo debe ser capaz de remover mis pecados. Voy a confiar en El ahora’”

2. Impenitencia

“¿Está usted endurecido acerca de su pecado? ¿Se niega a renunciar a él? ¿No hay dolor en su corazón a pesar que usted ha quebrantado la Ley Divina, y ha vivido olvidándose de su Dios? Aquel que desea abrazar su pecado y no abandonarlo, está casado con su propia destrucción. Quiera Dios ablandar su corazón, y ayudarle a la vez a arrepentirse de su pecado”

3. Orgullo

“¿Es usted un hombre demasiado grande como para ser un cristiano? ¿Es usted demasiado respetable, demasiado rico, demasiado educado? ¿Es también usted un pensador profundo? Usted no podría ir y sentarse con la gente humilde quienes, como pequeños niños, creen todo lo que Dios les dice a ellos. ¡No, no; usted tiene demasiado cerebro como para eso! ¿verdad? Usted lee comentarios y le gusta un chorrito de escepticismo en su literatura. Usted posiblemente no podría escuchar a Jesús cuando Él dice: ‘si no os volvéis y os hacéis como niños, no entrareis en el reino de los cielos’ A usted no le importa tal doctrina pasada de moda, porque usted tiene demasiado de filósofo. .. el orgullo de uno puede llevarlo lejos, si él es un gran tonto; pero no deje que su sufra su orgullo para llevarlo al infierno, ya que ciertamente nunca lo sacará de nuevo”

4. El pecado secreto escondido

“Yo he sido frecuentemente intrigado en saber porque ciertas personas no pueden alcanzar la paz. Hacemos con ellos lo que podemos y ellos parecen tener una ola de inquietud eterna de flujo y reflujo y echando cieno y lodo. Ellos han parecido estar en un camino justo a la salvación, y sin embargo nunca la han alcanzado: han estado un día cerca, y al otro día muy lejos. En uno o dos casos, no he descubierto la razón porque el evangelio nunca tiene éxito con ellos hasta que llegan a la muerte. Después que ellos murieron, la triste verdad fue revelada, la cual presentaba toda su inquietud... Había un secreto por el cual, si se hubiera sabido, había hecho sus caracteres aborrecibles para aquellos que en la ignorancia los respetaron. ¿Hay algún hombre aquí que lleve con él un secreto culpable? ¿Persevera él en actos vergonzosos los cuales se preocupa en ocultar? ¿Cómo un hombre puede esperar por paz mientras él lucha contra las reglas de la moralidad? ¿Qué descanso puede haber mientras los votos solemnes son quebrantados, y la relación más pura es tratada con desprecio? Es más, mientras haya alguna impureza acerca de un hombre, o acerca de una mujer, no puede haber paz con Dios... tales pecados deben ser abandonados... ¿Podría usted por un momento insinuar que el Señor Jesús murió para permitirle a usted pecar y escapar del castigo?”


Publicado en http://confessingbaptist.com/ por el pastor Jeffery Smith