lunes, 21 de diciembre de 2015

Mi Primer Gran Argumento contra la Salmodia Exclusiva



Por Samuel Waldron

¿Cuáles son los argumentos principales en su contra?

En primer lugar, los mismos salmodistas exclusivos en realidad no cantan salmos inspirados

Los escritos de los salmodistas exclusivos están llenos con la afirmación que ellos sólo cantan salmos inspirados. No obstante, tengo que empezar mi crítica de su posición diciendo que ellos en realidad no lo hacen. Esto puede parecer algo increíble o audaz de mi parte. El hecho es, sin embargo, que nosotros no creemos en la inspiración de ninguna traducción al español* de la Biblia. Ciertamente no creemos en la inspiración de ninguna versión española* de los salmos, como han sido dispuestos para su canto.

La cuestión aquí no es simplemente que muchas palabras han sido añadidas y las frases re-dispuestas en todos los arreglos métricos en español* de los Salmos, y que esto plantea grandes preguntas acerca de la afirmación de cantar salmos inspirados. Es decir, en lo que a mí concierne, una crítica verdadera y válida de la afirmación a cantar salmos inspirados. Como Gary Crampton escribe:

Cuarto, otra pregunta que debe ser planteada a los salmodistas exclusivos es la siguiente: "¿Qué constituye un Salmo métrico?" ¿Cuan fieles a las Escrituras deben ser cantados los salmos? Algunos de los salmos métricos, en el mejor de los casos, son toscas paráfrasis del texto hebreo. Los salmodistas exclusivos no tolerarían tal falta de exactitud en sus Biblias. Cantar estos salmos está tan lejos de cantar "La Escritura inspirada." ¿Viola el salmodista exclusivo el principio regulador cuando no canta los salmos en el lenguaje exacto del hebreo?

Bob Morey (en “Un Examen de la Salmodia Exclusiva”) señala: "¿No es un hecho de que el Salterio re-ordena, añade y resta las palabras de la Escritura, y que esto es una evidencia clara de que el Salterio es en realidad un producto de composición humana?  Morey demuestra que la respuesta a esta pregunta es, sin duda, sí”

Pero este problema es sólo la punta del iceberg. El problema más profundo es que la inspiración verbal y plenaria sólo es cierta de las Escrituras en los idiomas originales en que se escribieron. Los evangélicos de hoy afirman que solamente los manuscritos originales de la Biblia son inspirados, infalibles e inerrantes. La Declaración de Chicago sobre Inerrancia afirma en su sección sobre la transmisión y traducción:

Ya que Dios no ha prometido una transmisión infalible de la Escritura, es necesario afirmar que sólo el texto autógrafo de los documentos originales fue inspirado y de allí mantener la necesidad de la crítica textual como un medio para detectar cualquier equivocación que puede haberse introducido en el texto en el curso de su transmisión. El veredicto de esta ciencia, sin embargo, es que los textos hebreo y griego parecen estar increíblemente bien conservados, de tal forma que estamos justificados ampliamente en afirmar, con la Confesión de Westminster, una singular providencia de Dios en este asunto y en la declaración que la autoridad de la Escritura no está de ninguna manera en peligro por el hecho de que las copias que poseemos no son del todo libre de errores.

De igual manera, ninguna traducción es o puede ser perfecta, y todas las traducciones están a un paso adicional de los autógrafos originales. Sin embargo, el veredicto de la ciencia lingüística es que los cristianos de habla española*, por lo menos, están muy bien servidos en nuestros días con numerosas traducciones excelentes, y no tienen ningún motivo para dudar de la conclusión que, la verdadera Palabra de Dios, está dentro de su alcance. De hecho, en vista de la repetición frecuente en las Escrituras de los principales asuntos con los cuales trata, y también del constante testimonio del Espíritu Santo por y a través de la Palabra, ninguna traducción seria de la Sagrada Escritura destruirá su significado como para que sea incapaz para hacer a su lector “sabio para salvación por medio de la fe en Cristo Jesús” (2 Tim 3:15)

Esto es correcto y verdadero de acuerdo con nuestra Confesión de Fe. En el capítulo 1 párrafo 8, se lee:

El Antiguo Testamento en hebreo (que era el idioma del pueblo de Dios en la antigüedad), y el Nuevo Testamento en griego (que en el tiempo en que fue escrito era el idioma más generalmente conocido entre las naciones), siendo inspirados inmediatamente por Dios y mantenidos puros a lo largo de todos los tiempos por su especial cuidado y providencia, son, por lo tanto, auténticos; de tal forma que, en toda controversia religiosa, la iglesia debe recurrir a ellos como autoridad determinante.

Esto significa que todo su discurso de cantar salmos inspirados solamente se basa en una confusión fundamental. Las traducciones al español* de la Biblia y los salmos métricos no son inspirados. ¿Significa esto que no podemos confiar en nuestras traducciones al español* de las Escrituras? ¡Por supuesto que no! ¿Significa que no tenemos la Palabra de Dios en español*? Una vez más, ¡por supuesto que no! Tenemos la Palabra de Dios en las fieles traducciones al español*. Pero esas traducciones al español* en sí mismas no son inspiradas.

Pero debido a que estos idiomas originales no son conocidos por todo el pueblo de Dios, que tiene derecho a las Escrituras e interés en las mismas, y se le manda leerlas y escudriñarlas en el temor de Dios, han de traducirse a la lengua común de toda nación a la que sean llevadas, para que morando abundantemente la Palabra de Dios en todos, puedan adorarle de manera aceptable y para que, por la paciencia y consolación de las Escrituras, tengan esperanza.

Ahora, el salmodista exclusivo puede argumentar que aún podemos y debemos cantar la Palabra de Dios. Estoy totalmente de acuerdo y no tengo ningún argumento contra él en este respecto. Pero, como he dicho, los escritos de los salmodistas exclusivos están llenos con la afirmación de que debemos cantar los salmos inspirados. Escuche a Brian Schwertley en su Salmodia Exclusiva: Una Defensa bíblica: "El canto de los cánticos inspirados divinamente en la adoración no es sólo una ordenanza de adoración del Antiguo Testamento, sino también una ordenanza en la era del nuevo pacto. .... debemos rechazar su intento de eludir el requisito del canto de cánticos inspirados por Dios en el culto público” A menos que estemos dispuestos a aprender hebreo, no podemos cantar los salmos inspirados. Sólo podemos cantar traducciones fieles al español* de ellos, pero esto no es lo mismo que cantar salmos inspirados.

Me parece que hay una consecuencia importante de entender y de admitir que nadie en realidad canta salmos inspirados. Se sugiere que es una cosa correcta decir en este asunto que nuestro canto debe ser cuidadosamente escritural, y no que debemos cantar salmos inspirados. Hay, sin embargo, muchos himnos que son cuidadosamente escriturales que no son salmos métricos literales en español* o incluso las Escrituras literales.

* En el escrito original dice: “idioma inglés”

El artículo original se encuentra siguiendo este link:

Nota del traductor.- El escritor original del artículo, el pastor Samuel Waldron, así como el traductor del mismo, pastor Guillermo de Lama, en ninguna manera apoya la adoración contemporánea en el ritmo que sea; sino que cree y afirma el Principio Regulador en la Adoración. Este artículo no tiene el interés de promover una adoración no regulada por la Palabra de Dios.


¡Para la gloria de Cristo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario