lunes, 5 de enero de 2015

De las doctrinas primarias, secundarias y otras

Siempre es un desafío escribir en medio de una generación donde las personas ponen mucho interés no en “lo que se dice”; sino más bien en “quién es el que lo dice”; sin embargo, sé que aun hay algunos hermanos quienes, como los Bereanos, toman sus Biblias para escudriñar y ver si las cosas que se escriben o se hablan, van de acuerdo con las Sagradas Escrituras.

En estos días, la verdad ya no es verdad por sí sola; la verdad es verdad dependiendo del apellido de la boca que la proclama. Si el apellido no tiene fama alguna, entonces se llega a dudar de las palabras pronunciadas o escritas por tal desconocido. Los Bereanos no cerraron las Escrituras para recibir las palabras del famoso apóstol Pablo, ellos filtraban todos los dichos de este célebre apóstol con lo que la Escritura decía. Ellos no se impactaban por la popularidad de nadie y ese debe ser ejemplo para cada uno de nosotros.

Creo que es necesario escribir sobre este tema del ranking de las doctrinas de la Biblia; ya que es sorprendente la forma cómo se extiende en las redes sociales “reformadas” y también por medio de muchos “púlpitos reformados” desde donde se enseña (como si fuera un nuevo dogma) acerca de esta división que se ha hecho a las doctrinas de la fe cristiana. Seguramente que los pastores que sostienen esta posición deberán reconocer que tal enseñanza no proviene de la Biblia; sino más bien que están siguiendo a un autor contemporáneo.

Debemos decir que en la historia cristiana se registra un hecho similar impulsado por Jorge Calixto (1586 – 1656) al que se le conoció como “el sincretismo de Calixto” Justo Gonzales, en su obra “Historia del Cristianismo” (The Story of Christianity – Parte II, págs. 176-178) registra lo siguiente, hablando del pensamiento de Calixto:
Todo lo que está en las Escrituras ha sido revelado por Dios. Pero no todo tiene igual importancia. Lo fundamental y absolutamente necesario es lo que se refiere a la salvación. Lo demás es también importante, pues es parte de la revelación divina, y por tanto no podemos desentendernos de ello. Pero no es fundamental.

(…)

En consecuencia, aunque Lutero tenía razón, y debemos sostener su doctrina (de la justificación por fe), esto no ha de llevamos a declarar que los católicos son herejes.

(…)

De ese modo, Calixto esperaba llegar a un mayor entendimiento y aceptación mutua entre los cristianos de diversas confesiones. Por ello se le ha considerado uno de los precursores del movimiento ecuménico. (Cursivas añadidas)

No hace muchos años atrás, el Dr. Albert Mohler redactó un escrito al que tituló: “Un llamado para el triage teológico y la madurez espiritual”, donde se postula la división de las doctrinas de la Biblia en tres niveles principales. Resumidamente es como sigue a continuación:
Doctrinas de primer nivel.- Estas representan las verdades más fundamentales de la fe cristiana, y una negación de estas doctrinas significa negar el cristianismo mismo: 1) La completa deidad y humanidad de Cristo, 2) La Trinidad, 3) La justificación por fe sola, 4) La autoridad de las Escrituras

Doctrinas de segundo nivel.- Estas doctrinas no hacen que se pierdan el reconocimiento entre unos y otros como cristianos auténticos, siempre que ellos afirmen las doctrinas de primer nivel. Dentro de este nivel de doctrinas se encuentran: 1) La doctrina de la iglesia – su gobierno, 2) el bautismo - el método y los sujetos del mismo, 3) la cena del Señor, 4) el papel de los géneros en la iglesia – liderazgo o pastorado de la mujer.

Doctrinas de tercer nivel.- Este nivel comprende doctrinas sobre las que los cristianos pueden tener desacuerdo pero permanecer en una comunión íntima, aun dentro de una iglesia local. Estas doctrinas son: 1) los puntos de vista del milenio, 2) la Segunda venida de Cristo – cómo y cuántas veces, 3) los asuntos donde el evangelio deja libertad, 3) ciertas preguntas escatológicas, 4) el entendimiento de algunos pasajes difíciles.

El llamado a la madurez que se hace por medio del escrito del Dr. Mohler es que:
“la Verdad de Dios debe ser defendida en cada punto y en cada detalle, pero los cristianos responsables deben determinar cuáles temas merecen el primer lugar de nuestra atención en un tiempo de crisis teológica” (Cursivas añadidas)
Mohler continúa diciendo:
Un paseo por una sala de emergencias de un hospital local hace algunos años atrás, me despertó por una herramienta intelectual que es de mayor ayuda en el cumplimiento de nuestra responsabilidad teológica. En años recientes, el personal de emergencias médicas ha practicado una disciplina conocida como triage – un proceso que permite al personal entrenado hacer una rápida evaluación de la relativa urgencia médica. Dado el caos en la recepción de una sala de emergencias médicas, alguien debe estar equipado con la experiencia médica para hacer una determinación inmediata de la prioridad médica ¿Cuáles pacientes deben ser llevados a cirugía? ¿Cuáles pacientes deben esperar por un examen menos urgente? El personal médico no puede retroceder y debe hacer estas preguntas, y deben tomar la responsabilidad de dar a los pacientes con las necesidades más críticas las mayores prioridades en términos de tratamiento.
En otro lugar, el Dr. Mohler dice lo siguiente:
El fundamentalismo, por otro lado, tiende hacia el error opuesto. El juicio erróneo del verdadero fundamentalismo es la creencia que todos los desacuerdos conciernen a las doctrinas de primer nivel. De esta forma, las doctrinas de tercer nivel se elevan a una importancia de primer nivel y así los cristianos están equivocada y dañinamente divididos.

Viviendo en una época de negación doctrinal generalizada y de una confusión teológica intensa, los cristianos pensantes deben levantarse al desafío de la madurez cristiana, aun en medio de una emergencia teológica. Debemos ordenar los problemas con una mente entrenada y un corazón humilde, para proteger lo que el apóstol Pablo llamó “el tesoro” que nos ha sido confiado. Dada la urgencia de este desafío, solamente una lección de la sala de emergencias nos puede ayudar. (Cursivas añadidas)
Estos son unos extractos del escrito del Dr. Mohler el cual quisiera someterlo a las Escrituras con la ayuda de Dios.

Nuestras primeras preguntas, las cuales debemos responder según la Biblia son las siguientes: ¿Quién tiene derecho a dividir la Palabra de Dios en orden prioritario?; ¿Cuál es el criterio Bíblico para dividirlas?

Las doctrinas de primer nivel representan las verdades más fundamentales de la fe cristiana, y una negación de estas doctrinas significa negar el cristianismo mismo.

En esta afirmación debemos estar todos de acuerdo. Si una persona niega la completa deidad y humanidad de Cristo, no puede ser cristiana. Si alguien rechaza la doctrina de la Trinidad, tampoco puede ser considerado como una persona regenerada. Si alguno se atreve a negar la doctrina de la justificación por fe sola, el tal no es creyente. Como vemos, estas doctrinas de primer nivel separan a quienes con cristianos de los que no lo son. Por lo tanto, excluye a los falsos testigos de Jehová, a los mormones, a los unicitarios, a los adventistas, a los católicos-romanos y a cuanta secta existe. Pero, al mismo tiempo incluye a los cristianos comprendidos desde el pentecostal y carismático más extremo, hasta el reformado más ortodoxo.

El cristianismo no es solamente un conjunto de doctrinas; sino una vida práctica que se caracteriza por un caminar en justicia y rectitud moral.

Esto es algo que debe considerarse como un asunto de mayor importancia, ya que no se trata, solamente, de una mente correctamente calibrada en un sentido teológico.

Lo primero que nosotros podemos notar de esta idea de dividir las doctrinas, es que no se hace ningún énfasis en cuanto a la vida práctica y moral que un cristiano debe vivir. Es como si se recomendara tomar en las manos un libro de teología sistemática (de un autor reformado, por supuesto) y se arrancaran ordenadamente sus páginas agrupándolas en tantas doctrinas como contenga tal tomo, para luego distribuirlas en una pizarra según un orden primario, secundario o terciario de las mismas. Para esta generación muy conocedora de la Palabra de Dios, pero poco hacedora de ella, esta idea puede resultar muy fascinante, ya que lo que caracteriza mucho a ellos es el conocimiento teológico, el devorar a los teólogos reformados y participar de cuanto debate doctrinal se pueda. Pero debemos preguntarnos: ¿Es de esto que se trata el cristianismo? ¿Es el cristianismo puro adoctrinamiento intelectual?

Quisiera poner un ejemplo: El Dr. Mohler sostiene que las doctrinas de “primer nivel, representan las verdades más fundamentales de la fe cristiana, y una negación de estas doctrinas significa negar el cristianismo mismo” entonces debemos llevar a la práctica esta afirmación por medio de la siguiente pregunta: ¿Cómo debemos reaccionar frente a una iglesia que afirma las doctrinas de primer nivel, pero que también admite la unión matrimonial de dos personas del mismo sexo? ¿O de otra congregación que sostiene las doctrinas primarias pero también se encuentra a favor del aborto? Inmediatamente debemos preguntar ¿Es la unión homosexual una doctrina de segundo nivel? ¿Es la posición doctrinal del aborto una doctrina de tercer nivel? ¿Podemos seguir llamando “cristianos” a los que creen en las doctrinas de primer nivel, pero también creen en la unión homosexual y el aborto? Sabemos por la Biblia que el aborto y la homosexualidad son asuntos moralmente serios para Dios. En el caso de la homosexualidad, la Escritura nos demuestra que es un juicio de Dios, “Él los ha entregado a esas pasiones vergonzosas”; sin embargo, sabemos de iglesias que apoyan estos pecados y a la vez creen en las doctrinas de primer nivel. Esta manera de pensar, pondría a tales iglesias “pro-gay” en el mismo nivel que cualquier iglesia ortodoxa y reformada del mundo, ya que ellos no “niegan las doctrinas fundamentales de la fe”; pero la diferencia está en que la iglesia “pro-gay” y “pro aborto” no serían aceptadas mientras que las otras sí lo serían.

Las contradicciones que se levantan de los mismos autores

El objetivo de dividir a las doctrinas es evitar las controversias innecesarias y tolerar nuestras diferencias de doctrina y de práctica; es decir, promover un ecumenismo denominacional y procurar la unidad “en el evangelio”

Es evidente que el objetivo de este “triage teológico” es abrir la puerta para las uniones entre ministros y ministerios de los cuales la Palabra de Dios ordena estar separados. De eso no cabe la menor duda, y la excusa para tal unidad en desobediencia es “el evangelio” Ahora, sabemos que el evangelio es, en su sentido primario, las buenas nuevas de salvación para los pecadores; pero no podemos ignorar que el evangelio, en su sentido secundario, representa todas las doctrinas de Cristo. La Escritura lo dice de esta manera: “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo” (Flp 1:27) ¿Qué significa este mandamiento que encontramos en la Palabra del Dios Vivo? (Sí, es un mandamiento)

Juan Calvino, en su comentario a la Carta a los Filipenses, dice de este verso:
Cuando [Pablo] habla de una conducta pura y honorable como siendo digna del evangelio, el apóstol da a entender, por otro lado, que quienes viven de manera contraria, hacen una injusticia al evangelio.
Albert Barnes, en sus notas a la Biblia, escribe de este versículo:
Las reglas del evangelio deben ser aplicadas a toda nuestra conducta – a nuestras conversaciones, transacciones comerciales, nuestra manera de vestirnos, estilo de vida, entretenimientos, etc. No hay nada que nosotros hagamos, o digamos, o nos propongamos, que sean exceptuadas de estas reglas. Hay una forma de vivir la cual es apropiada con el evangelio, o son las que el evangelio requiere. Hay algo que el evangelio aseguraría como sus propios frutos en nuestra conducta, y por los cuales nuestras vidas deben ser reguladas.
Sin embargo, vemos con mucha lástima que el evangelio sobre el cual los neo-reformados procuran una unidad, son en realidad “las doctrinas de la gracia”; y éstas no llevadas a una vida humillada y obediente al Cristo Salvador; sino que se trata solamente de sostenerlas de manera intelectual. ¡Sería una gran cosa que la unidad sea sobre el evangelio y sus santas doctrinas que regulan la vida de aquellos que afirman haber experimentado su poder salvífico! ¿Quién podría rechazar ese tipo de unidad? Tristemente, los conflictos dentro del ámbito reformado se han levantado entre aquellos que reclaman una piedad práctica de vida contra quienes, sosteniendo las doctrinas de la gracia, desprecian dicha piedad.

Pero dentro de las inconsistencias prácticas del Dr. Mohler con su postulado de dividir las doctrinas, observamos su posición en cuanto a la relación que debe existir entre el cristiano y la práctica del yoga. El Dr. Mohler dijo:
Los cristianos que practican yoga están abrazando, o por lo menos coqueteando con, una práctica espiritual que amenaza transformar sus propias vidas espirituales en una ‘realidad post-cristiana espiritual políglota’ ¿Debería un cristiano, voluntariamente, arriesgarse a ello?

(…)

A la pregunta: ¿deben los cristianos practicar yoga?, el Dr. Mohler respondió:

Mi respuesta es la respuesta que durante mucho tiempo han ofrecido aquellos comprometidos con el cristianismo ortodoxo bíblico: - NO

Pero nosotros sabemos que hay profesantes que han optado por la práctica del yoga y que también afirman las doctrinas de primer nivel del triage teológico del Dr. Mohler ¿O debe ser considerado el yoga como una doctrina de primer nivel junto con la doctrina de la Trinidad?

Con estos argumentos, debemos preguntarnos: ¿Es el yoga más importante que la doctrina de la iglesia o la doctrina del bautismo, las cuales han sido ubicadas como doctrinas de segundo nivel?

Esto nos lleva a más contradicciones, ya que por un lado el Dr. Mohler afirma que es un riesgo para el cristiano  la práctica espiritual del yoga, pero se olvida de mencionar la práctica de las oraciones contemplativas que son impulsadas por los Drs. John Piper, Tim Keller, entre otros; las cuales se asemejan mucho al misticismo oriental ¿Será que para el Dr. Mohler el yoga resulta peligroso pero la oración contemplativa, que se sitúa en el mismo nivel del yoga, no es un peligro?

¿Quién determina lo esencial?

Si en la Palabra de Dios no existe tal clasificación, ni de manera explícita o implícita; entonces, ningún pecador mortal tiene el derecho de hacerlo.

Pero la pregunta ¿Quién determina lo esencial? es muy subjetiva. Un pentecostal ubicaría al “hablar en lenguas” como una doctrina de primer nivel. Los que adoran mundanamente dirán que la doctrina de la adoración es una doctrina de tercer nivel; o como ya se viene diciendo en los círculos neo-reformados: “es indiferente” ¿Podríamos imaginarnos la clasificación que podría hacer un predicador liberal y mundano? Los distintivos bautistas ¿son esenciales?

La santificación, la mortificación del pecado, la separación del mundo, ¿No son características compatibles con la regeneración que produce el poder del evangelio cuando salva? ¿En qué nivel doctrinal han sido ubicadas? Pues temo decir que ni siquiera son mencionadas. La modestia cristiana ¿Es doctrina de qué nivel?; ¿y la disciplina eclesiástica? ¿Son esenciales, no son esenciales? ¿Podemos desobedecer a Dios cuando nos manda separarnos?

El molinismo, el teísmo abierto, el señorío de Cristo, la gracia común, la libre oferta del evangelio, Dios autor del pecado, la doctrina de la suficiencia de las Escrituras, los dones espirituales, el antinomianismo, el cristiano carnal o el reformado mundano, ¿Son doctrinas esenciales?

La división de doctrinas ha sido inventada para tener una unidad que Dios prohíbe por medio de Su Palabra. Por medio de reducir la Palabra de Dios a “lo esencial y lo no-esencial” se termina alentando a los cristianos a ser desobedientes en algunos mandamientos que Dios ha establecido para sus vidas por medio de Su Palabra Escrita. Dividir a las doctrinas en “esencial y lo no-esencial” es una tradición humana que no se encuentra en las Sagradas Escrituras. Esta tradición ha hecho que muchos hombres dejen sin efecto muchas enseñanzas del Señor. Debemos recordar nuevamente las Palabras de Cristo cuando acusa a la clase religiosa de Su tiempo: “Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (Mat 15:6)

En ese mismo sentido, quisiera traer el ejemplo de otros pastores quienes apoyan el triage teológico del Dr. Mohler; es decir, la unidad en las doctrinas de primer nivel. Quiero referirme al Dr. John MacArthur y al pastor Phil Johnson, ambos pertenecientes a Grace Community Church. ¿Qué sucede con ellos? Bueno, luego del infame sermón predicado por el Sr. Mark Driscoll cuando utilizó palabras pornográficas irreproducibles, ellos reclamaron muchas cosas. Primero, que el Sr. Driscoll no debería predicar nunca más. Segundo que los ministros no deberían tener comunión con él en ninguna forma.

Aquí también debemos de preguntar ¿Deben ser consideradas las palabras sucias como doctrinas de primer nivel? ¿Deben ser las palabras sucias una causal para separarnos de quien las pronuncia? ¡La respuesta es afirmativa, y lo es por un asunto moral! Esto nos lleva necesariamente al campo de las comparaciones. ¿Hablar palabras sucias es una cuestión de mayor importancia que la adoración que debe darse a Dios?, ¿Hablar palabras sucias es una cuestión de mayor importancia que guardar el Cuarto Mandamiento de la Ley Moral de Dios? Si usted es aficionado a ordenar las doctrinas bíblicas tendrá que reconocer que tanto el Día del Señor como la adoración bíblica están comprendidos en la Ley Moral de Dios ¿verdad? Entonces, si debemos separarnos de quienes hablan palabras sucias, con mayor razón debemos de hacerlo de quienes profanan el Día del Señor y de quienes le adoran irrespetuosamente según sus propias invenciones.

Piense usted en lo siguiente: Cuando un predicador escribe y predica en una conferencia, de manera mordaz contra las doctrinas carismáticas, para luego tener comunión de plataforma con los tales en una conferencia ¿Qué es lo que nos enseña?

Otra inconsistencia del Dr. Mohler es con relación a su afirmación que debemos estar unidos sobre la base de las doctrinas del evangelio. Pero también es conocida la cercanía del Dr. Mohler con el Dr. Billy Graham; yo pregunto ¿Sostienen ellos el mismo evangelio? ¡Yo creo que no!; sin embargo el Dr. Mohler mantiene comunión con quien fuera llamado el Josafat del siglo XX. Y esto nos lleva a preguntarnos ¿Qué nivel de doctrina tiene la apostasía en el ranking que el Dr. Mohler ha propuesto? Para ser más claros ¿Es la apostasía una razón para separarnos de quienes han caído en ella? ¿Qué hay de Rick Warren, podemos asociarnos con él para alguna conferencia o tarea que involucre el evangelio? En nuestros corazones sabemos que debemos separarnos de los tales, pero lo callamos para no tocar a los “predicadores calvinistas famosos” que tienen comunión con los traidores del evangelio. El Dr. Billy Graham predica el universalismo, que un pecador puede ser salvado sin la Biblia, sin saber de Cristo, sin el evangelio. Los que postulan el ranking de doctrinas caen bajo la acusación del Señor cuando Él dice: “Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (Mat 15:6)

El Dr. Mohler, por su propio criterio e iniciativa, ha puesto a la adoración como una doctrina de segundo nivel. ¿Qué pensarían los hijos de Aarón quienes murieron por encender un fuego extraño?; ¿Qué le respondería Uza quien también hizo lo que no debía en cuanto al Arca del Pacto? ¿Qué dirían ellos de esta clasificación? El hecho que Dios no le quite la vida a quienes hoy adoran mundanamente no significa que no se encuentre molesto.

Lo que parece es que la doctrina de la adoración y del Día del Señor han sido colocadas en el mismo nivel de los asuntos indiferentes como el color de la alfombra del templo y las flores que se colocan en el púlpito. Las han colocado en el nivel de adiáfora.

El triage doctrinal es una tradición humana que no se encuentra en la Biblia. Anula los mandamientos de Dios por intereses particulares y egoístas. Exhorta a los cristianos a desobedecer a su Señor en muchos de Sus mandamientos. Busca la unidad por medio de quitarle a Dios la autoridad expresada en Su Palabra.

La enseñanza del Señor acerca de lo esencial y lo no-esencial, es esta:
“De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mat 5:19)
¿Quién tiene autoridad para decir que es más importante, y que es menos importante, de la Palabra de Dios?

Los católicos-romanos creen que el papa tiene tal autoridad como “vicario de Cristo en la tierra”; sin embargo, la Biblia no habla de tal posibilidad en ninguna de sus páginas; es decir, a nadie se le ha atribuido autoridad para establecer niveles primarios, secundarios o terciarios del contenido de la Palabra de Dios. Si no está en la Biblia, no debería ser recibido por los creyentes ni enseñado en los púlpitos.

Yo quisiera hacer una pregunta un poco tentadora: ¿Debe reconocerse como autoritativa esta propuesta del Dr. Mohler? ¿Qué pasa con aquellos quienes creemos que estos argumentos no son bíblicos y, por lo tanto, deben ser desechados?

Decir que algunas doctrinas son esenciales y otras no tan esenciales, ya sea para la salvación del hombre o para la gloria de Dios, es acusar a Dios de falta de sabiduría, es engañar a los incautos y llevarlos por caminos inciertos. Es más, esta idea atenta contra el Señorío de Cristo. Usted debe saber que todos los que hemos sido redimidos por Cristo somos sus esclavos ¿Qué esclavo sería capaz de decirle a su Señor: ‘esto que usted está mandando es esencial, pero esto otro no lo es; así que voy a prestar más atención en lo primero y no en lo segundo’? Aquellos que creen en “esencial y no-esencial” son los que obedecen de manera parcial al Señor.

El pastor Charles Spurgeon dijo en su sermón #359 “El Tabernáculo fuera del Campamento”:
No hay tal cosa como una doctrina bíblica no-esencial. Toda la doctrina bíblica es esencial, de lo contrario ¿Por qué el Rey haría preceptos? ¿Diría Dios cosas que no deben ser tomadas seriamente? ¿Desperdiciaría Dios Su aliento? ¿No dijo Él que ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido? ¿No escogió el Autor de las Escrituras cada palabra y cada verbo para hacer su Soberano propósito?
También dijo en otra oportunidad:
Las cosas que no son esenciales para la salvación, son esenciales para la obediencia.
John L. Dagg:
Ya sea que los hombres nos entiendan o no, nosotros estamos obligados a obedecer a Dios en todo. Ningún mandamiento que Dios haya dado puede ser tan poco importante para que nosotros estemos en la libertad de desobedecerlo según nuestro placer. Cuando el dedo de Dios señala el camino, ningún lugar nos es dejado a la preferencia humana. Y cuando conocemos la voluntad de Dios no solamente estamos obligados a obedecer por nosotros mismos, sino también para enseñar a otros a obedecer… El hombre que puede desobedecer a Dios por que la cosa mandada es de menor importancia, no tiene el espíritu de obediencia en su corazón; y el hombre que, conociendo la voluntad de Dios, se abstiene de declararla porque el peso de la autoridad humana está contra él, el tal teme más a los hombres que a Dios.
D.L. Moody
Dios pudo escribir el evangelio en una moneda de diez centavos (Dime); sin embargo, Dios pensó que era necesario escribir un libro bastante largo
¿Dónde dice en la Biblia que debemos estar unidos en las doctrinas de primer nivel y que debemos ser indiferentes a lo demás?

¡Solamente quisiera una respuesta directa! Por favor no me digan que por el bien del avance del evangelio, o para concentrar más fuerzas, etc. ¡Esos son argumentos humanos!; ¡Solamente quisiera que alguien cite la Biblia y la interprete conforme a las reglas de exégesis y hermenéutica para extraer el significado! No puede hacerlo ¿verdad? Entonces usted no debería ser contado entre aquellos que postulan Sola Scriptura.
Sal 119:127-128 Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro. Por eso estimé rectos TODOS tus mandamientos sobre TODAS las cosas, y aborrecí TODO camino de mentira. (Mayúsculas añadidas)
Se establece un nuevo criterio para la separación violando flagrantemente la Palabra de Dios en cuanto a esta importante doctrina bíblica.

Según los promotores de esta enseñanza, el creyente debe separarse de otro que profesa la fe cristiana SOLAMENTE cuando rechace las doctrinas de primer nivel.

Dios nos dice, por un lado, que no quiere que haya divisiones en el Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:25); y por otro lado, nos manda a que estemos separados de ciertas personas en particular (2 Tesalonicenses 3:6-15)  ¿Se está contradiciendo Dios? ¿Qué debe hacer un cristiano? ¿Escoger el que más le convenga? ¿O leer estos mandamientos en sus respectivos contextos y obedecerlos? Dios no se contradice, lo que nos enseña es que la iglesia debe estar unida en doctrina y práctica; y separada por las mismas razones.

Nuestros padres Bautistas fueron perseguidos y puestos a muerte por causa de su posición en cuanto a la doctrina del bautismo; para ellos esta era una doctrina fundamental. Sin embargo, para muchos “Bautistas Reformados” de hoy, el bautismo ha sido establecido (humanamente hablando) como una doctrina de “segundo nivel”

¿Vamos a esperar a que los predicadores famosos nos indiquen que debemos separarnos de aquellos que andan desordenadamente, o simplemente obedecemos lo que la Biblia ya menciona de una manera muy clara? ¿Qué dice usted?

El punto para separarnos no es solamente el doctrinal, sino el de los frutos de la vida práctica. No basta con preguntar ¿Qué es lo que crees?; sino también ¿Cómo vives? La Biblia nos manda separarnos por causa del testimonio de los otros que no caminan conforme a la Verdad inspirada.

Dios manda la separación no solamente por temas doctrinales, sino que los mandamientos para la separación son más abundantes por causa del carácter impío y mundano de aquellos quienes han hecho una profesión falsa de fe.

La doctrina de la Santidad, o santificación ¿Es primaria, secundaria o terciaria? Parece que para la Biblia es primaria, pues dice que “sin santidad nadie verá al Señor” (Heb 12:14) No debemos olvidar que el carácter del creyente se forma por meditar en toda las Escrituras.

Cuando una persona desobedecía o rechazaba el mandamiento de Dios, éste era separado de la congregación.
2Ts 3:6 Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.

2Th 3:14-15 Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.
¿Por qué esta forma de aproximarse a la fe cristiana es tan aceptada?

La respuesta es que el pensamiento posmoderno enseña que “vivimos en una era de tolerancia e indiferencia” y la iglesia-cultural rápidamente ha adoptado esta ideología anti-separatista. Sumado a ello, encontramos el nuevo paradigma (también tomado del pensamiento mundano) del éxito basado en los números. Todavía podemos seguir añadiendo el pensamiento del miedo a ser separados y estar fuera del grupo mayoritario, de perder fama y status. La idea es formar parte de la para-iglesia-virtual del futuro que está basada en las redes sociales y el internet. Bajo este nuevo prototipo, los ministerios solitarios de los profetas Jeremías, Elías y otros más, que fueron aprobados por Dios, quedarían descalificados en esta era de tolerancia e indiferencia donde ha resurgido una iglesia- posmoderna-cultural.

La fría ortodoxia reinante en los reformados de nuestros días continúa presa del friaje dogmático en que se encuentra. En consecuencia, se puede ver que el triage teológico no tiene como objetivo mejorar la vida práctica-moral cristiana; sino el mero intelectualismo.

En el fondo de todo este “triage teologico” se encuentra el espíritu de unidad entre profesantes del cristianismo e iglesias de diferentes denominaciones, pero que tienen un común denominador: “Las Doctrinas de la Gracia”

Santificando la indiferencia al cristianismo como un estilo de vida separado para Dios.

Para algunos solamente la teología es importante, para otros solamente la práctica cristiana; pero para otros, ambos son importantes. No solamente debemos preguntar lo que creen, sino que debemos ver cómo viven, sus testimonios personales. Muchos pueden tener buena doctrina, pero con sus vidas hacen que los incrédulos blasfemen el Nombre del Señor.

Una persona puede ser ortodoxa en su doctrina, pero no en su ortopraxis. ¿No hace a éstos iguales que el diablo y sus demonios?

Debemos recordar que no podemos desobedecer un mandamiento pequeño sin que caigamos en pecado; y que el relativismo moral proviene del relativismo doctrinal. Lo que se busca es una unión teológica con el nivel más bajo de doctrina y de moralidad. Ellos afirman que para tener una mayor congregación debemos aprender a tener un mínimo esencial para que nadie se sienta ofendido. Doctrinas mínimas atraen muchos congregantes.

Cuando se habla de “la unidad en lo esencial” es una manera de imponer la idea que “el error debe ser soportado” Enseña a tener un punto de vista bajo con relación a la Palabra de Dios. Los reformadores nunca creyeron en este refrán popular “en lo esencial unidad y en lo no esencial libertad”

Esencial y no-esencial. La pregunta es ¿esencial para qué?

Lo que se encuentra detrás de esta enseñanza es aprender a aceptar todos los puntos de vista y que el discernimiento ya no es necesario. Esto es, en realidad, un Caballo de Troya cargado de mundanalidad, ecumenismo, libertinaje, etc. Esto representa un “Pacto de no Agresión” sin importar lo que el otro pueda pensar de la Persona de Dios.

Es lamentable escribirlo pero las iglesias confesionales se han movido al terreno de “unidad en lo no-esencial”, silenciando las voces de convicción doctrinal, para poder tener mayor cantidad de congregantes. Esto, según ellos, las convierte en iglesias más espirituales y maduras. Hablan de estar unidos en el evangelio, pero en realidad nadie evangeliza. Se promueve una unión intelectual, fría y sensiblera teniendo como eje a las doctrinas de la gracia. ¿Necesito estar unido con alguien para predicar el evangelio en las calles o para repartir tratados evangelísticos? ¿Cuál es el gran denominador común?, ¿El evangelio, o las doctrinas de la gracia?

Pensamientos finales

¿Dónde dice en las Escrituras que solamente un número limitado de sus enseñanzas son dignas de ser puestas aparte? Respuesta.- en ningún lugar, ¿verdad?

Según la misma Escritura ¿Qué es esencial en ella y que no es esencial?
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2Ti 3:16-17 – Todas las negritas añadidas)
El Señor dijo:
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. ” (Mat 28:19-20)
¿Qué persona podría ponerse delante del Cristo y decirle: “Sabe Señor, usted ha ordenado que debemos enseñar a tu pueblo que guarden todas las cosas que usted ha mandado, pero nosotros vamos a clasificar lo que ellos deben guardar en doctrinas primarias, secundarias y terciarias”?

¿Cómo reaccionaría el Señor si estuviera en la tierra y leyera esta propuesta de dividir Su Palabra en esenciales y no-esenciales?

Se habla de Sola Scriptura. Pero ¿qué han hecho de Sola Scriptura? ¡La han seccionado en partes!

Un hijo de Dios obedece sin preguntar: ¿Cuál mandamiento, o enseñanza de mi Padre Celestial puedo pasar por alto?; sino mas diría junto con el salmista: “Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado” (Sal 119:80)

No debemos temer a los debates doctrinales. Los fariseos del tiempo del Señor, tuvieron grandes confrontaciones con el Señor Jesús por diferentes razones, pero todas ellas relacionadas con las doctrinas de las Escrituras.

No debemos temer a las separaciones por causa de la doctrina. Las diferencias doctrinales son necesarias para que se muestre quienes son aprobados por Dios: “No hay duda de que habrán diferencias entre ustedes. Así es como se identifica a los que son aprobados” (1Co 11:19 - PDT)

No debemos temer enseñar todas las doctrinas como “importantes para Dios” Pablo dijo que no había rehuido predicar “todo el consejo de Dios” (Hch 20:27)

Ni la iglesia primitiva, ni los reformadores buscaron doctrinas en común con otros grupos profesantes de la fe cristiana con el propósito de procurar una unidad sobre la diversidad doctrinal. El cristianismo ha sobrevivido como un rebaño pequeño, con una doctrina sana, desde que la iglesia fue fundada por el Señor hace dos mil años.

Amén.


Puede descargar gratuitamente los audios de estas notas en los siguientes enlaces:

Parte 1: http://www.sermonaudio.com/sermoninfo.asp?sermonid=1515944596

Parte 2: http://www.sermonaudio.com/sermoninfo.asp?sermonid=15151530349



Pueden ver los videos de las predicaciones sobre este tema en nuestro canal de youtube:

Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=n3yra4BH_RM

Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=Lz99sZ6RizY



El escrito del Dr. Mohler se encuentra en: http://www.albertmohler.com/2004/05/20/a-call-for-theological-triage-and-christian-maturity-2/

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