jueves, 7 de abril de 2016

9 Pasos hacia la Apostasía Personal



John Bunyan en su obra clásica El Progreso del Peregrino ilustra los 9 pasos progresivos hacia la apostasía personal. Esta lista está modificada y modernizada para su entendimiento. Por favor lea y preste atención. Guarde esto en su diario, en su computadora, hágalo su marcador pero recuérdelo bien.

He puesto en negritas las palabras que son elementos importantes de comprensión. Si usted quiere leer esta porción de El Progreso del Peregrino en la versión inglesa, haga click en el link que se provee al final.

1. Usted aparta sus pensamientos del recuerdo de Dios, de la muerte y del juicio venidero.

2. A continuación, usted detiene lentamente sus deberes personales como la oración privada, frenar sus concupiscencias, estar vigilante ante las tentaciones, dolor por el pecado y cosas parecidas.

3. Luego, usted se aparta de la compañía de los cristianos que están llenos de vida espiritual y que no son tibios.

4. Después de ello, usted se enfriará hacia los deberes públicos como el escuchar la predicación de la Palabra, la lectura de la Biblia, la comunión con los piadosos y cosas similares.

5. Luego usted comienza a criticar severamente a los que viven piadosamente, y lo hace de forma maliciosa, con la finalidad de tener una aparente excusa de lanzar la religión (cristiana) en la espalda (por causa de haber visto algún pecado en otros)

6. Después, usted comienza a adherirse y a asociarse con hombres y/o mujeres que son carnales, libertinos e inmorales.

7. Luego, usted cede secretamente a conversaciones carnales e inmorales, y usted se siente contento si puede ver tales cosas en cualquier otra persona que se llame ‘cristiana’, de tal forma que el pecado puede ser cometido de manera más atrevida por medio del ejemplo de aquellos ‘cristianos’

8. A continuación, usted comienza a jugar con pecados pequeños de manera pública y abierta.

9. Y luego, habiendo sido endurecido, usted se demuestra a sí mismo estar tan perdido como ellos lo están. De esta manera, siendo lanzado otra vez en el abismo de la miseria, a menos que un milagro de gracia pueda prevenirlo, usted perecerá por siempre en su propio engaño.




Traducción libre hecha por Guillermo de Lama, pastor de la Iglesia Bautista Gracia Soberana (Reformada y Confesional) de Lima, Perú.