martes, 27 de agosto de 2013

Las Muertes que ha causado la doctrina del "cristiano-suicida"

Quisiera escribir esta entrada para todos los hermanos pastores, y también para los candidatos al oficio de pastor, quienes tienen y tendrán a cargo, no solamente la tarea de aconsejar a las ovejas de Cristo que, por la gracia de Dios, se encuentran bajo su cuidado en el peregrinaje aquí en la tierra; sino también tendrán que aconsejar a algunas personas incrédulas acerca de Dios y lo que hizo en favor de los pecadores por medio de Cristo.

Es muy difícil conocer exactamente cuál es la verdadera motivación de la persona que escribe algún artículo o nota, no podemos ver sus ojos, ni tampoco podemos ver su corazón. En estos días podemos observar por los comentarios que se levantan, que muchas réplicas son la respuesta a una comprensión equivocada y peligrosa frente a una publicación. Por eso debo comenzar diciendo que no es mi intención atacar a las personas que se mencionarán, ni a sus ministerios; sino que debemos aprender de los errores en que han caído algunas personas públicas en sus ministerios, para que nosotros no caigamos también en aquellos errores; más aun considerando que son almas a las que nosotros debemos aconsejar y, como en los presentes casos, sus vidas dependen de una consejería bíblica y responsable.

Esta entrada, como el título de la misma lo dice, tiene que ver con la consejería cristiana acerca del suicidio, y los desenlaces fatales que tuvieron los consejos que algunos pastores hicieron a miembros de sus iglesias (personalmente no creo que hayan sido creyentes), donde los aconsejados terminaron suicidándose.

Por ello, mi labor en esta entrada se concentra más en la traducción de algunas partes de un par de documentos que corresponden a la demanda que hizo la familia Nally en contra de la iglesia Grace Community Church y los pastores MacArthur, Rea, Thomson, entre otros, por mala práctica en consejería que culminó en el suicido de Kenneth Nally.

El primer link desde donde he traducido, y que provee las referencias de los folios de la demanda, se encuentra en: http://digitalcommons.law.scu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1484&context=lawreview

Otra iglesia cuyo pastor cree de la misma manera: “que un cristiano se puede suicidar y aun llegar al cielo” y que tiene en su sitio web la referencia del suicidio de tres miembros de su congregación, es la del pastor John Piper, cuya traducción de su posición al respecto y los enlaces de los mencionados suicidios se proveerán en la segunda parte.

El suicidio de Kenneth Nally, miembro de la Iglesia Grace Community Church

Los folios que se adjuntan en el documento comienzan con el número 467, voy a utilizar estos folios para que se puedan identificar los lugares desde donde he hecho la traducción.

En la página 467, al inicio se declara cual es la causa de la demanda que se interpone contra la iglesia en mención:
 “que los demandantes pueden entablar una demanda por la falla negligente para prevenir un suicidio, en contra de los consejeros pastorales afiliados a Grace Community Church” ("la Iglesia")
Luego, hasta la página 488 se tocan temas que tienen que ver con las cuestiones relacionadas a las leyes y jurisprudencias norteamericanas, pero a partir de esa misma página, se comienza con lo relacionado al juicio “Nally versus “la Iglesia” En las páginas 488, 489 y490 se describen los hechos de este juicio:
Los consejeros no-terapistas en Nally (se refiere al caso) eran miembros de Grace Community Church of the Valley, una gran congregación cristiana protestante, la cual ofrece consejería pastoral a los miembros de la iglesia “en asuntos de fe, doctrina y la aplicación de principios cristianos” Los pastores Thompson, Rea y Barshaw quienes estaban entre los treinta consejeros quienes proveían “consejería bíblica” en la iglesia, testificaron que ellos no solamente poseían competencia para tratar una gran variedad de enfermedades mentales como la depresión y la esquizofrenia, sino también tenían amplia experiencia en la consejería de personas con tendencias suicidas u homicidas. Su literatura incluye una “Guía para Consejeros Bíblicos” también profesaron que en ausencia de una causa fisiológica grave, como un tumor cerebral, ‘cada problema emocional’ estaba dentro de la competencia del consejero pastoral “incluido” el abuso de drogas, alcoholismo, depresión severa, suicidio, manías, crisis nerviosas, trastornos maniaco depresivos y esquizofrenia.

La relación de consejería entre Nally y los terapistas de la iglesia se inició  cuando Nally comenzó a asistir a la iglesia en 1974 mientras él estaba estudiando en la Universidad de Los Ángeles en California (UCLA). En los inicios de 1978 él estableció una “relación de discipulado”, una forma de consejería basada en la religión, con el pastor Rea, durante la cual ellos discutieron los problemas familiares y de noviazgo. Después del rompimiento con su novia en Diciembre de 1978, Nally se puso cada vez más deprimido y una vez más asistió a las sesiones de discipulado con el pastor Rea. Además, Nally buscó el tratamiento de dos médicos, y él fue prescrito con antidepresivos.

Durante una sesión de consejería con el pastor Rea en Febrero de 1979 Nally indicó que había considerado el suicidio en 1974 mientras era estudiante en la UCLA. En Marzo de 1979 Nally intentó suicidarse por una sobredosis de drogas y fue hospitalizado. Durante su hospitalización Nally le dijo al pastor MacArthur que él lamentaba que no haya tenido éxito en su intento de suicidio. Él le dijo al pastor Rea que si se daba la oportunidad después de su alta del hospital, él intentaría suicidarse de nuevo. Ningún pastor transmitió esta información a ningún médico o a la familia Nally. Si bien un siquiatra del staff recomendó que Nally sea encargado a un hospital siquiátrico, la familia Nally escogió que sea un paciente no-hospitalizado. Nally fue dado de alta y se mudó con el pastor MacArthur.

Once días antes de su suicidio, Nally le preguntó al pastor Thomson durante una consejería espiritual, si un cristiano, no obstante que se suicida, es “salvo” Thomson respondió que “una persona que es salva, es siempre salva”

Thomson posteriormente remitió a Nally a un médico para exámenes, pero no a un siquiatra. Cuando Nally se encontró con Thomson varios días después y le dijo que estaba considerando ver a un sicólogo, Thomson recomendó a Nally que contacte al director de la Escuela de Graduados de Sicología Rosemead, Dr. Mohline. Después de una visita de noventa minutos, Mohline lo remitió a la Clínica Sicológica Fullerton, donde él vio a un sicólogo asistente.

Varios días después, la ex novia de Nally rechazó una aparente propuesta de matrimonio diciendo: “tienes que tranquilizarte”, “tú tienes que poner a Dios primero en tu vida” Dos días más tarde se encontró a Nally muerto de una herida de bala auto-infringida.

Otra página web que provee más detalles en el caso dice lo siguiente en la sección III Antecedentes del proceso A. Los alegatos de la demanda:
La tercera acusación incorporó los alegatos de negligencia en función, y acusan a los acusados con conducta indignante por enseñar ciertas doctrinas religiosas protestantes que estaban en conflicto con la crianza católica de Nally y la cual “contrariamente agravó” “los sentimientos pre-existentes de culpa, ansiedad y depresión” de Nally (En este contexto, los demandantes alegaron que uno de los acusados {Página 47 Cal3d 288} dijo a Nally que la paralización temporal de su brazo, causada por su intento de suicidio fue “Dios castigándole” por su pecado. Los demandantes también alegaron que la conducta de los acusados en la consejería a Nally fue indignante porque ellos “enseñaron o de otra manera infundieron [a Nally] a quien conocían se deprimían y tenía pensamientos que acariciaban el suicidio con la idea que si él había aceptado a Jesucristo como su salvador personal [él] seguiría siendo aceptado en el cielo si él cometía suicidio. En este caso, los demandantes se basaron en la declaración de Thomson a Nally 11 días antes de su suicidio, que uno quien es salvo es “siempre salvo” y en un breve pasaje tomado de una serie de doce partes grabadas en cintas, titulado “Rick Thomson: Principios de consejería Bíblica” que era una grabación del pastor Thomson de 1980 en las enseñanzas de clase a los estudiantes de seminario.

El pasaje de la cinta grabada fue registrada 18 meses después del suicidio de Nally, y declaró, en la parte pertinente: “Y el suicida dice ‘yo estoy bajo tal presión tremenda, ¡ahora he llegado a tener el placer de la liberación! ¡Ahora! ¡No me importa el futuro!’ Eso es característico de la naturaleza humana. Así que es muy característico del suicida su temor al juicio que le lleva a la muerte después de la cual él tiene que enfrentar tal juicio, si él es un incrédulo. Y después del cual, si él es un creyente, él irá con el Señor.
El link donde encontraran este párrafo anterior es este: http://profj.us/nally.htm

El suicidio de tres miembros de la iglesia del Dr. John Piper

La revista Christianity (Cristianismo) toma de las palabras que fueron pronunciadas por el Dr. John Piper en la meditación durante el funeral de un “cristiano” que cometió suicidio, para responder a la pregunta ¿Trae el suicidio condenación? La respuesta comienza citando Mc 3:28-29.- “De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno” y el Dr. John Piper continúa diciendo:
Solamente una cosa pone a una persona más allá del perdón: Blasfemar contra el Espíritu Santo. Pero esto no es un hecho singular, porque Jesús dice que cualquier pecado, o todos los pecados, y blasfemias serán perdonados a aquellos quienes le siguen. No. La blasfemia contra el Espíritu de Dios es tratar al Espíritu como sucio por resistir y rechazar su llamado al arrepentimiento de manera continua y persistente hasta la muerte.

Ni un solo pecado, ni siquiera el suicidio expulsa a una persona desde el cielo al infierno. Uno cosa sí lo hace: el continuo rechazo al Espíritu de Dios. Nuestro amigo (la suicida), creemos, renunció a tal resistencia y aceptó el perdón de Cristo. ¿Qué clase de debilidad momentánea, qué breve nube de desesperanza la llevó a ella a quitarse la vida? Esto permanece en el misterio. Pero nadie puede decir esto: que su último acto es imperdonable. Tampoco cualquier otro acto por cualquiera de nosotros. Porque Jesús dijo: que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres si ellos renuncian a resistir al Espíritu y buscan a Jesús para salvación.
Este es el link sobre las palabras citadas: http://www.christianity.com/theology/theological-faq/does-suicide-bring-condemnation-11553479.html

Los links tomados directamente del sitio web “Desiring God” de las meditaciones en los funerales de los “cristianos” que se suicidaron son los siguientes (se puede usar cualquier traductor en línea):

http://www.desiringgod.org/resource-library/sermons/funeral-meditation-for-a-christian-who-committed-suicide-1981

http://www.desiringgod.org/resource-library/sermons/funeral-meditation-for-a-christian-who-committed-suicide-1988

http://www.desiringgod.org/resource-library/sermons/funeral-message-for-luke-kenneth-anderson

Como observamos, existe un peligro en la vida real cuando se enseña de manera contraria a la Palabra de Dios en cuanto a la posibilidad que exista un “cristiano-suicida”

Quiero expresar unas cuantas palabras mías bajo la autoridad de las Escrituras: Personalmente creo que un cristiano no llega al suicidio pues Cristo intercede eficazmente por los suyos para que su fe no les falte; por ello, la consejería a estas personas que abrazan el suicidio como una opción de librarse de las aflicciones y los problemas, debe ser la de predicarles el evangelio y hacerlos ver que es muy posible que Cristo no los haya salvado, debido a la falta de confianza que expresan sus palabras, de la misma manera en que lo hacia el apóstol Pablo diciéndoles: “pues nuestro evangelio no vino a vosotros solamente en palabras, sino también en poder y en el Espíritu Santo y con plena convicción” (1Th 1:5) De la misma manera, leemos en la Biblia diversas aseveraciones apostólicas tales como: “yo peleo”, “yo corro”, “yo pongo mi cuerpo en servidumbre”, “limpiémonos”, “trabajemos”, “despojémonos de todo peso”; cosas para las cuales Dios capacita a sus redimidos para poder realizarlas y terminar la carrera perseverando por el Poder del Espíritu Santo.

Quiera Dios que los corazones de los pastores-consejeros sean movidos hacia las Escrituras y no hacia las posturas de hombres, no sea que seamos juzgados como médicos inútiles, como dice la siguiente Escritura:
Mas vosotros sois forjadores de mentiras; todos vosotros sois médicos inútiles. ¡Quién diera que guardarais completo silencio y se convirtiera esto en vuestra sabiduría! (Job 13:4-5 LBLA)

19 comentarios:

  1. De acuerdo a los hechos narrados en la demanda, el tal Nally no era nacido de nuevo, y muy lamentable la falta de madurez espiritual de los consejeros, al grado de mandarlo al psicólogo, y más triste en declararlo "papalmente" salvo y no ver que necesitaba mirar a la Cruz. Verdaderamente un hijo de Dios, nacido de lo Alto, es fortalecido por el Señor, y lo menos que pensaría es quitarse la vida.

    ResponderEliminar
  2. Creo que este blog ha defendido a MacArthur y lo han citado no en contra.

    como de cualquier predicador llámese Calvino, Agustin de Hipona o MacArthur., solamente hay que retener lo bueno y desechar lo malo.

    ResponderEliminar
  3. Nally estaba enfermo,enfermo y un enfermo necesita curarse primero...por que la gente insiste que la enfermedad mental es diferente a cualquier otra enfermedad??El cerebro es un organo con niveles quimicos y si estos se desbalancean,eso no se soluciona con consejos eso necesita tratamientos medicos..con medicinas que balancean los niveles quimicos.....ese muchacho estaba gravemente enfermo de su cerebro......tristemente enfermo....

    ResponderEliminar
  4. Insisto ,estos pastores hablaron acorde a sus convicciones...si alguien cree que salvo siempre salvo ,el suicida va al cielo a menos que creas lo contrario...Estos pastores estaban siendo honestos en sus consejos ,hablan lo que creen..sin medir las consecuencias ...pero ldicen lo que creen....

    ResponderEliminar
  5. Odalysdecamacho,
    Yo también entiendo que este joven se encontraba enfermo, pero era enfermo del pecado, su enfermedad era la incredulidad, no confiaba en Cristo, por eso es que se debía de aconsejarlo de una manera diferente, no dándole esperanzas de que aun pueden ir al cielo suicidándose, que es el caso con Kenneth Nally. Muchas personas pueden creer algo equivocado y retransmitirlas con sinceridad, pero eso no hace que el error se convierta en verdad. Las consecuencias, en este caso, son irreparables. Debemos meditar al momento de aconsejar, que lo estemos haciendo sobre la base de la Palabra de Dios, y no sobre nuestras propias suposiciones. Bendiciones.

    ResponderEliminar
  6. Una cosa es hablar a titulo personal, pero otra cosa es hablar como pastor, porque mucha parte del rebaño se guía por sus instrucciones, por lo que no es lo mismo.

    ResponderEliminar
  7. A falta de infabilidad en el conocimiento pleno de los pensamientos y designios de Dios, pienso que lo mas sensato y biblico es aplicar (Job13:) Ojala callarais por completo,Porque esto os fuera sabiduria.....y.... el que ahorra sus palabras tiene sabiduria; De espiritu prudente es el hombre entendido. (Proverbios 17::27,28).....(porque asi el candidato a suicida, perseverando hasta el fin, seria el unico responsable de sus acciones y no otros)

    ResponderEliminar
  8. Romanos 8:38 y 39 “Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”.

    Tal como la salvación por la gracia de Dios por medio de la fe en Cristo (únicamente) no nos fue dada para que andemos en libertinaje, así mismo la verdad sobre la seguridad eterna de las almas en Cristo no es dada en la Palabra como una puerta abierta para continuar en pecado.

    A los que hemos sido unidos a Cristo por la fe, NADA nos puede separar de él (lo dice la Palabra, no yo)… ni siquiera el sucidio.

    Ahora bien, ¿Queda por esto justificado el suicidio? En ninguna manera, pero tampoco queda justificada la mentira, el hurto, la desobediencia a los padres, la embriaguez, la codicia, el desear la mujer que nos pasó por el lado en la calle, el gritarle a nuestra esposa… tampoco queda justificado el no glorificar a Dios de manera perfecta como Su perfección demanda…

    … Pero aunque todo esto es malo y no quede justificado, por TODO murió Cristo, quien nos ha justificado delante de Dios.

    ¿Pueden creer eso? De ello depende:
    1)Que descansen en la gracia de Dios (mientras da frutos para su gloria)
    2)O que se pasen el resto de su vida tratando de no suicidarse o de no mentir con tal de ganarse el favor de Dios y poner a Dios en deuda con usted, lo cual nunca va a suceder.

    En el amor de Cristo, su hermano.

    ResponderEliminar
  9. Melvin,
    Usted cree que un creyente genuino se puede pasar la vida tratando de no suicidarse para ganarse el favor de Dios?
    Así vive un creyente verdadero para usted? o usted esta hablando de un incrédulo quien no tiene ninguna esperanza?

    ResponderEliminar
  10. parece que no se volvió a publicar en el blog, es una lastima.

    saludes

    ResponderEliminar
  11. Hermano, no entiendo su comentario. Estuve revisando y veo que es la primera vez que usted participa.

    ResponderEliminar
  12. lo que quiero decir es que no se han publicado mas cosas, el ultimo tema que veo es el del cristiano suicida, pero no hay mas.

    saludes.

    ResponderEliminar
  13. no es la primera vez que participo en el foro,hermano si me busca por el nombre vera que he participado en este mismo tema, un poco mas arriba.

    saludes

    ResponderEliminar
  14. Hermano Carlos, gracias por comentar.
    Estos días estoy muy ocupado en las cosas referentes al ministerio en la iglesia local, por lo que no he publicado mas; pero estaré escribiendo mas entradas a la brevedad y con la ayuda del Señor. Dios le bendiga.
    Su hermano en Cristo,
    Guillermo de Lama

    ResponderEliminar
  15. Es un tema compiicado... pero estoy de acuerdo con Melvin, porque hasta los creyentes verdaderos tenemos luchas diarias contra el pecado, de palabra, pensamiento, no hay ninguno santo, todos por más que amemos a Dios, creamos en la obra de cristo redentora, tenemos luchas diarias como en nuestro temperamento, así que yo pienso que Dios no está viendo en que fallamos para echarnos al lago que arde, tampoco quiere decir con eso que pequemos deliberadamente que es diferente, pero todos los días pecamos así sea porque nos dé ira, porque mal hablemos de alguien, etc, pero Dios envió a su hijo para redimirnos! vuelvo y digo es diferente recibirlo como un negocio y seguir pecando deliberadamente a recibirlo en mi corazón, amarlo, como lo pasó a mi hermana que siempre lo amó, tuvo comunicón con el, pero un día su corazón se llenó de amargura, tenía enojos, ira, maledicencia, habia tenido problemas de maniaco depresión, sin embargo ella amaba a Dios, le temía, siempre lo tenía en cuenta, hablaba a su hija de entender la voluntad de Dios, del sacrificio de Jesus en la cruz, pero un día la sorprende la muerte con un infarto, estando muy joven... entonces porque ella tuvo ira, amargura... entonces se condenó?

    ResponderEliminar
  16. Hermana Vicky,
    Creo que es un error medir “la cristiandad” de las personas por sus sentimientos, sus acciones, sus pensamientos, etc. La única manera de medir el cristianismo de cada creyente, si es genuino o no, es por medio de las Escrituras; ya que ella es la única verdad, hacerlo de otra manera es simplemente introducir el pensamiento posmodernista a la fe cristiana, donde cada uno tiene “su propia verdad”
    Nadie quiere darse cuenta que la respuesta a una pregunta importante puede contestar a toda esta saga de pensamientos a si la salvación se puede perder o no; y la pregunta es esta: ¿Puede Cristo permitir que una de sus ovejas se quede sin fe en Él y en sus promesas de tal manera que quede sin esperanzas y cometa suicidio? Para algunos la respuesta es “sí”, lo cual trae muchos problemas teológicos, por ejemplo en cuanto al ministerio de Cristo como sacerdote, quien intercede ante el Padre por nosotros para que nuestra fe no falte (así como lo hizo con el apóstol Pedro y que ha quedado registrado en la Santa Escritura). Otra doctrina está relacionada con la gracia santificadora de Dios hacia sus redimidos: ¿Puede ser resistida (por los creyentes) la obra que el Padre hace para santificar a los redimidos por el Hijo? Otra vez le digo que hay algunos que piensan que eso sí es posible. Asi podría citar otras doctrinas mas como la preservación de Dios por los santos de tal manera que ellos terminen bien la carrera.
    No solamente debemos enfocarnos en la justificación por fe para decir que la salvación no se pierde en una persona que ha hecho una profesión de fe y que luego se suicida, hay muchas otras doctrinas involucradas, pero lo que creo es que existe un deseo de “limpiarle la cara” a aquellos predicadores famosos que han hecho tales declaraciones.
    Bendiciones.

    ResponderEliminar
  17. Pienso que realmente no es nada fácil dar una respuesta a este tema. Le verdad me cuesta creer que un cristiano se quite la vida pero aun habita en nosotros el viejo hombre viciado y no es extraño que si descuidamos nuestra vida espiritual esta decaiga a niveles bajos; a mis hermanos les pido que no juzguen tan a la ligera la salvación de una persona. Ciertamente un cristiano va a permanecer en la fe en virtud de la obra regeneradora que Cristo hace en su vida; pero ciertamente no esta exento de pecar. Usted pregunta que si Cristo puede permitir que una de sus ovejas se quede sin fe hasta el punto de que cometa suicidio?; pero no será que a esta oveja le faltaba madurez; no tiene la misma firmeza en la fe una persona que tiene 20 años caminado con El Señor que una persona que sólo tiene 2 años. Por otra parte es necesario recalcar que la santificación en el creyente(alguein que ya es salvo) es un acto sinergista , ejemplo de ello es 2 Cor 7:1. Dios le guarde.

    ResponderEliminar
  18. Hermano Jesús Gómez,
    Quisiera responder la parte en la que usted menciona en que la salvación es sinergista; es decir, dos trabajando juntos por un fin determinado, que para nuestro caso sería Dios y el hombre trabajando juntos en la salvación. Los otros argumentos los he respondido en comentarios precedentes.
    Es preciso mencionar que los creyentes “estamos siendo salvados” con ello quiero decir que la salvación es un proceso que comienza en la eternidad pasada y se culmina con la glorificación de nuestros cuerpos, algo que todavía es alcanzado cuando el Señor venda por segunda vez.
    En el siguiente diagrama quiero presentarle el resumen de lo que usted propone, y he suprimido incluir lo que se conoce como “el llamamiento externo” (o la libre oferta del evangelio) que es la proclamación de las buenas nuevas que hacemos los cristianos a un mundo caído por el pecado. También voy a ubicar al lado de cada etapa de la salvación si esta es “monergista” o “sinergista”:

    ELECCIÓN (Monergista)
    PREDESTINACIÓN (Monergista)
    LLAMAMIENTO INTERNO (Monergista)
    CONVERSIÓN (Monergista)
    REGENERACIÓN (Monergista)
    JUSTIFICACIÓN (Monergista)
    ADOPCIÓN (Monergista)
    SANTIFICACIÓN (Sinergista – según su posición)
    GLORIFICACIÓN (Monergista)

    Quisiera que usted vea la conclusión de una afirmación como la que usted hace: Siendo que la “santificación” es parte del proceso de salvación; y considerando que el hombre “participa” con sus obras en su santificación; quiere decir que el hombre (en un grado menor) es participante de su propia salvación; y esto a su vez nos da dos conclusiones: Primero, que usted postula que en cierta manera la salvación es sinergista. Segundo, que el pecador merece “algo de la gloria” en su propia salvación que es sinergista en cierta medida.
    Por otro lado, está el tema de la gracia irresistible de la salvación; ya que si el hombre participa y puede dejar de participar (lo que lo puede conducir al suicidio), tendríamos el siguiente diagrama:

    ELECCIÓN (Irresistible)
    PREDESTINACIÓN (Irresistible)
    LLAMAMIENTO INTERNO (Irresistible)
    CONVERSIÓN (Irresistible)
    REGENERACIÓN (Irresistible)
    JUSTIFICACIÓN (Irresistible)
    ADOPCIÓN (Irresistible)
    SANTIFICACIÓN (Resistible – según su posición)
    GLORIFICACIÓN (Irresistible)

    Dios le guarde.

    ResponderEliminar
  19. Hermano,
    No hay ningún prejuicio, usted ha usado la palabra “sinergia” y yo le he dado la definición. Ahora, es cierto que en los seminarios reformados modernos se enseña de esta manera, pero no ha sido así en el pasado.
    La Biblia es clara en lo que afirma acerca de la preservación de los santos por la obra irresistible del Espíritu Santo en el creyente genuino. La preservación tiene que ver con la perseverancia de los santos, la misma que s encuentra relacionada con la santificación, la cual a su vez está ligada con la fe.
    Así como el hombre “tiene que creer para ser salvo”, pero sabemos que la fe es un don de Dios “que el hombre lleva a cabo sin ser esta una obra suya; de igual forma es en la santificación “al creyente se le demanda llevar a cabo su santificación”, pero esta es un don irresistible de Dios.
    Los teólogos del pasado han apoyado una “santificación monergista” diferente, como ya dije, a los teólogos de hoy. Por ejemplo, John Murray, hablando de este mismo tema escribe en su libro “L Redención Consumada y Aplicada” lo siguiente:
    “Es necesario recordar que en el análisis final nosotros no nos santificamos a nosotros mismos. Es Dios quien santifica (1 Ts. 5:23). De manera específica, es el Espíritu Santo el agente de la santificación. En este contexto se tienen que hacer algunas observaciones.
    “1. El modo que el Espíritu opera en la santificación está rodeado de misterio. No conocemos el modo de la morada del Espíritu ni el modo de su operación eficiente en los corazones, mentes y voluntades del pueblo de Dios mediante la cual son progresivamente purificados de la contaminación del pecado y transformados cada vez más según la imagen de Cristo. Si bien no debemos dañar el hecho de que la obra del Espíritu en nuestros corazones se refleja en nuestra conciencia y conocimiento interior; y si bien no debemos relegar la santificación al reino de 10 subconsciente ni dejar de reconocer que la santificación trae a su órbita todo el campo de la actividad consciente de nuestra parte, debemos, con todo, apreciar el hecho de que hay una actividad de parte del Espíritu Santo que sobrepasa con creces el análisis o la introspección de parte nuestra. Los efectos de esta actividad constante e ininterrumpida entran en el campo de nuestra conciencia, del entendimiento, el sentimiento y la voluntad. Pero no debemos suponer que la medida de nuestro entendimiento o experiencia sea la medida de la operación del Espíritu. En cada movimiento concreto y particular del creyente en el camino de la santidad existe una actividad del Espíritu Santo que le provee energía, y cuando intentamos descubrir cuál es el modo de este ejercicio de su gracia y poder es cuando nos damos cuenta de cuán lejos estamos de poder determinar la obra secreta del Espíritu.”
    Aun en una predicación citada por un comentarista, el predicador coincide con esta posición al citar el pasaje donde Cristo ruega al Padre que “nos santifique en Su verdad, Su Palabra es verdad”; pero se plantean interrogantes como ¿Qué es lo que nos motiva a agarrar nuestras Biblias y sentarnos a meditar en ella? ¿Lo hacemos en nuestra libertad libertaria? Evidentemente que detrás de esa acción piadosa se encuentra Dios, ya que hemos sido creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales El preparo de antemano para que nosotros anduviéramos en ellas (efesios 2:10) ¿de quién son las buenas obras? ¿Nuestras? Nosotros las llevamos a cabo, pero ellas pertenecen a Dios.
    Decir que el hombre “participa pasivamente” en la salvación, es diferente a decir que algún aspecto de la salvación es sinergista. El creyente “responde de forma irresistible” a la gracia de la santificación la cual tiene su origen en Dios mismo. Soli Deo Gloria.
    “Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1Ts 5:23)
    Bendiciones.

    ResponderEliminar